Editorial | Butanda y el juego bajo el agua de Bedolla

Editorial | Butanda y el juego bajo el agua de Bedolla
Imagen IA

La presunta reunión del gobernador michoacano con las y los aspirantes morenistas a sucederlo en el cargo, más en particular con uno de ellos, se ha convertido en un bumerang guinda.

Y es que, en el caso del cónclave colectivo de Alfredo Ramírez Bedolla con las corcholatas locales huele más a purificación política que a una auténtica conciliación de la unidad interna.

De haberse dado esa mesa plenaria, el mandatario buscaría exculparse del activismo de parte de su aparato estatal y disipar la sospecha de la imposición en Michoacán, de parte de él.

Si, sobre todo la sombra del alfil bedollita, Gladys Butanda Macías, no se borra con una fotografía, dado que ya hay una serie de datos de que las estructuras operan ma su favor, mientras el discurso oficial simula neutralidad.

De hecho, los integrantes del bloque de Raúl Morón y los fundadores huelen la cargada institucional, conociendo que en el tablero guinda la forma es fondo y el dedazo se maquilla o se trata de maquillar, normal.

Al final, remitir la decisión a la dirigencia nacional de Morena es el paraguas perfecto para sacudirse las culpas si la elegidA del palacio estatal, más bien de Casa Michoacán, resulta bendecida, aunque hoy ni se divise.