Morelia, Mich. | Acueducto Online.- Los últimos reportes por el sismo que azotó la madrugada del domingo a la región sureste de Turquía y el norte de Siria aumentan el saldo de muertos a los 11,236 fallecidos, 8574 son del lado turco y 2262 los del sirio. La cifra de heridos entre ambas naciones suma las 55,000 personas.
El Jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, admitió que hubo una lenta respuesta al inicio. «Inicialmente hubo problemas en los aeropuertos y las carreteras, pero hoy las cosas se están volviendo más fáciles y mañana serán más fáciles aún.”
Los grupos de rescatistas lucha contra el tiempo para poder rescatar con vida a las personas que se encuentran debajo de los escombros, ya que las lluvias y bajas temperaturas de la región disminuyen aún más el tiempo de vida de las personas atrapadas.
Ante eso el presidente de Turquía que ha sido golpeado con las críticas, declaró lo siguiente: «Creo que mis ciudadanos, que siempre fueron pacientes, seguirán siéndolo. Bajo la coordinación de AFAD (la agencia de emergencias turca), el Estado está aquí»
Al momento todavía hay lugares que no han recibido la ayuda de rescate, puesto que la zona de desastre es muy amplia, aproximandamente el gobierno de Turquía desplegó a unos 60,000 efectivos en las labores de rescate.
Múltiples países se han solidarizado con los países afectados y han enviado ayudas humanitarias en materiales y personal de rescate. México envió a 100 rescatistas y binomios caninos que ayuden a las labores de búsqueda.
Los gritos de esperanza
A pesar de haber pasado más de 50 horas, las historias de rescates exitosos siguen contándose, como lo es el de una recién nacida en Siria, que fue rescatada de los escombros de una casa. La bebé tenía todavía el cordón umbilical intacto y unido a su madre, la que se cree murió después de dar a luz.
Otro caso de milagro fue el de Ahmet Aydin y su hijo, Yusuf, rescatados con vida después de 54 horas en el confinamiento de concreto.
¿Por qué el terremoto fue tan devastador?
El doctor del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Carlos Miguel Valdés González explica que Turquía se encuentra entre tres placas tectónicas, lo que lo vuelve una zona activamente sísmica y compleja.
«En la parte norte, (Turquía) tiene a la placa euroasiática, en la parte sur a la placa africana y en la parte sureste a la placa arábiga» explicó el doctor.
«El sismo que ocurrió en la zona de Turquía y de Siria (…) es un evento relacionado a la falla Anatolia del Este (u Oriental)», la cual pasa por Gaziantep, lugar del epicentro en el sureste del país”, detalló el experto. A lo que además, agregó que esta falla se encuentra en zonas densamente pobladas.
El sismo de este domingo en Turquía se trató de uno “somero”, a poca profundidad de la corteza terrestre, aproximadamente unos 18 kilometros bajo tierra, lo que provocó que las ondas sísmicas se expandieran sin mucha dificultad.
«La energía se transforma en lo que nosotros conocemos como ondas superficiales, que son ondas grandes, ondas que además tienen una duración larga.” Detalló.
Para poder comparar y entender la magnitud de la energía producida con el terremoto, se puede igualar al que generarían 27,000 bombas atómicas como las usadas en la Segunda Guerra Mundial.










