Morelia, Mich./Samuel Ponce Morales.- Además de los pendientes que la época de pandemia está dejando al Instituto Electoral de Michoacán (IEM), se le acumulan algunos otros que si bien no le son de propia responsabilidad, si inciden en sus trabajos, y tienen que ver con la falta de integración de su Consejo General (ausencia de 2 consejeros y el Presidente) y los riesgos que ello puede tener para los trabajos de la autoridad administrativa.
Como se sabe está pendiente la culminación de dos procesos de sustitución de la Presidencia y de una consejería. La primera ha tenido tintes dramáticos, en virtud de la oportunidad que dejó pasar el Instituto Nacional Electoral (INE) para poder nombrar a principios de año, al Presidente definitivo para los siguientes 7 años, que ante el escenario que hoy se vive, permitiría contar con condiciones mínimas de certeza institucional y política para enfrentare la condensación de los tiempos por la contingencia.
El arranque del nuevo proceso se hizo tarde y se ha interrumpido por la pandemia, por lo que, si tomamos en cuenta los tiempos que se han marcado por el Ejecutivo federal para el posible regreso de la “normalidad” social, económico, político e institucional, veremos que los tiempos pueden jugar en contra de la gobernabilidad institucional.
En tanto se ha dicho que en la Ciudad de México será hasta el 25 de junio, por lo que el INE no podrá arrancar los trabajos para la designación del Presidente del IEM, hasta principios del mes de julio y eso contando con el hecho de que el propio órgano nacional se encuentran con 4 consejeros nacionales menos, sin los cuales no se alcanzar el número mínimo dentro del INE (de 8 consejeros) para aprobar la designación de los integrantes de los Organismos Públicos Electorales Locales (OPLES).
En ambos casos, todavía faltan etapas para llegar a los nombramientos citados, por lo que pensando que la Cámara Baja del Congreso de la Unión nombre a los nuevos consejeros en el mes de julio, seguramente se retomarian los trabajos de designación de los consejeros y presidente de los OPLES, por lo que, podría ser hasta septiembre que se nombren a ambos cargos. Lo que serían ya en pleno proceso electoral.
A ello hay que sumarle el caso de las dos consejerías que deberán de nombrarse también para el mes de septiembre producto de la salida del ex Consejero Humberto Urquiza Martínez y de la que dejará la Consejera Irma Ramirez Cruz.
En ambos casos, primero se debe aprobar la convocatoria por el INE para que en un periodo de por lo menos dos meses y medio, se puedan llevar a cabo los nombramientos. Si nos vamos a los tiempos que se pueden presentar, podrían ser nombrados para octubre, a un mes o más de haber iniciado el proceso electoral.
Es así, que es muy probable que el proceso electoral se inicie con un consejo general incompleto, lo que sin da será un gran reto para el órgano electoral local.
Pero los pendientes de su funcionamiento interno no quedan ahí, una vez que el Consejo General del IEM esté totalmente integrado, que podría ser para octubre, se tendrían que designar los espacios que actualmente se encuentran como encargaturas en dos espacios de las áreas operativas que más fuerza tienen en un proceso electoral como son la Secretaria Ejecutiva y la Dirección de Administración.
En ambos casos, y para dar solidez institucional al proceso electoral, es necesario contar con titulares definitivos, por lo que dichos nombramientos podrían estarse dando para noviembre (a 3 meses del arranque del proceso electoral) y dependiendo de los acuerdos que se logren a partir de la habilidad del nuevo Presidente y de la voluntad y visión de los consejeros.





