Morelia, Mich./Xana Zamudio
El señor Saúl Lozano, un panadero proveniente del Estado de México, a su llegada a tierras michoacanas, llega con él el sabor de la rosca mexiquense con más de 30 años de tradición familiar provenientes de Ecatepec.
Don Saúl mantiene un oficio que viene de su tío-abuelo paterno, su padre mantuvo esta tradición y fue él quien le heredó este conocimiento. Ahora mantiene una panadería, Abarrotes «El mejor pan», con 20 años de antigüedad, ubicado en la calle Herreros de San Felipe de la colonia Vasco de Quiróga de esta ciudad de Morelia.

Fotografía: Alejandra Zamudio 
Fotografía: Alejandra Zamudio 
Fotografía: Alejandra Zamudio
En estas fechas Don Saúl comienza a hornear roscas desde el 2 de enero, su labor termina en la noche del 6. Su panadería ofrece roscas para todos los gustos, una rosca grande alcanza para 20 personas pero lo distingue su rosca mediana para 12 personas con 5 niños dios para los afortunados que invitarán los tamales el 2 de febrero. Ésta tiene un costo de $190.00.
El oficio de panadero requiere actividades tempranas, no es diferente la rutina de Don Saúl. Desde antes de la salida del sol, comienza la actividad en la panadería para la elaboración de las roscas de reyes. Los primeros ingredientes como la leche, el harina, la mantequilla, los huevos , la sal y el extracto de naranja, son mezclados en una batidora para después revolver con la levadura. Este primer paso es muy importante, ya que determinará la calidad de esponjado del pan. Se amasa con un poco de harina hasta que la consistencia sea elástica y suave. Se deja reposar con un poco de mantequilla hasta que la masa toma el doble del tamaño inicial, ésta puede tardar hasta una hora y media.
Con la mezcla lista, Don Saúl se prepara para dar la forma tradicional de la rosca. La masa se extiende con ayuda de un rodillo. Es en esta parte donde los niños dios son colocados con particular audacia a las orillas de la masa de manera que queden bien escondidos y no se mezclen con los demás ingredientes. La especialidad de Don Saúl es el relleno que produce, una receta secreta que nos reveló a base de mermelada de piña, fresa y/o zarzamora y coco. Mezcla que distingue las roscas de esta panadería.
Los anillos de masa ya rellenos son colocados en charolas para hornear, previamente engrasadas. Se dejan reposar aproximadamente 45 minutos. Mientras tanto, la fruta tradicional con ate verde, guinda y amarillo, así como el higo, se van cortando y detallando para la decoración final.
Es importante dar brillo al pan con ayuda de una brocha y la mezcla de huevo y leche. Después se coloca la fruta y el azúcar glas para terminar de dar vida y color a la rosca. Finalmente, se introduce al horno y está lista en aproximadamente 40 minutos. ¡Y listo! Tenemos la tradicional Rosca de Reyes con la mezcla especial mexiquense de Don Saúl para degustar en las mesas rodeados de nuestros familiares y amigos.
¿Y tú, ya tienes tu rosca de reyes?.





