Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Don Lucio Elpidio ha migrado temporalmente a la capital michoacana para autoemplearse como danzante tradicional. Sin embargo, las nuevas reglas de convivencia por el covid-19 que conlleva el cierre de algunas vialidades del centro histórico, podrían afectar su nivel de ingresos y, por ende, su estancia en la ciudad.
Con un traje típico de los danzantes mixtecos, del que sobresale un penacho de grandes plumas cafés, don Lucio cascabelea las coyoleras de sus pies al son del tambor y el flautín, mientras un pequeño canasto sobre el suelo, recibe las monedas de quienes caminan por los alrededores.
“Allá en Oaxaca no tengo trabajo. Antes, cuando estaba más joven, trabajaba en el campo. Iba también a Sinaloa a cortar tomate, pero con esta edad que tengo ya nadie quiere dar trabajo”, comparte en entrevista exclusiva para Acueducto Online.
Hay quienes se detienen a mirar la danza lenta que ejecuta sin chistar durante algunos minutos, para después tomar un breve descanso en uno de los escalones de los negocios de la redonda.
Hace poco más de una semana eligió la calle Allende para trabajar, guiado por uno de sus paisanos con más experiencia en la ciudad, “me vine con otro amigo. Él me trajo, la verdad yo no conozco bien Morelia y él ya ha venido. Me dijo -yo te llevo, aunque sea para que saques poquito dinerito, pa’ que te alivianes”.
Con el cierre paulatino del centro histórico como estrategia de los Gobiernos estatal y municipal para romper la cadena de contagios por coronavirus que iniciara el pasado 27 de diciembre y que, se planea, continuará todo el mes de enero próximo, el danzante teme por sus ingresos ante una disminución de gente circulando o de cualquier indicación que requiera su retiro del lugar.
“Ahora que pasó la Navidad, gracias a Dios, me daban mi regalito y un poco de cena. La verdad, acá la gente me ha ayudado; me ha dado dos pesos, cinco pesos… Ahí voy juntando pa’ enviarle a la familia”, comenta agradecido.
“Tenemos pensado estar acá también en año nuevo. Pero no sabemos bien qué pase. Aquí hay ocasiones que se molestan los negocios. Me han dicho -váyase para allá. A lo mejor tienen razón porque están en su casa y me recorro”, además, “esperamos que no nos corran las autoridades, porque ya no vamos a poder trabajar…”
Por su parte, el Gobernador Silvano Aureoles Conejo reiteró en la charla de este lunes, se requiere de la responsabilidad de la población no saliendo, en lo posible, a las calles. De lo contrario, se considerará el cierre de la economía michoacana de nueva cuenta.
«No queremos llegar a escenarios donde nuevamente se están cerrando todas las actividades, y por supuesto la restricción a la movilidad, si no hay otra alternativa se tendrá que hacer, sabemos del duro golpe que esto significa en el bolsillo de muchas familias, pero si la crisis se agudiza, lo más importante es salvar vidas», indicó.





