Morelia/Héctor Tenorio
A finales de mayo del año pasado el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Ernesto Núñez Aguilar, inició la construcción de un edificio en la Avenida Solidaridad con número 126, en la colonia Camelinas.
Lo anterior para echar adelante su proyecto durante dos meses, para ello destruyó con maquinaria pesada la casa que antes había en el lugar. Aunque los vecinos no fueron informados de la obra, empezaron a sufrir las consecuencias, como no poder usar sus cocheras o que el material le cayera a sus propiedades, en total son tres casas afectadas.
En este contexto, la señora María Teresa Álvarez se dio a la tarea de documentar las irregularidades de la obra: “El legislador ha violado la norma de construcción del ayuntamiento de Morelia que establece que en un terreno de 10×20 solo puede haber una construcción de 150 metros y debe ser de tres niveles. Sin embargo, el edificio que tenemos a lado tiene 850 metros de construcción y 5 niveles”.
En septiembre del año pasado, la señora Álvarez acudió al ayuntamiento de Morelia: “Ellos intervinieron ya que la obra tenía características que no correspondía a una zona de casa habitacional por lo que fue suspendida, ya que violaron el reglamento de construcción. Sin embargo, inexplicablemente continuaron con la obra”.
Entonces ella, acudió a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) “citaron a Alberto Núñez Aguilar que no tenía nada que ver con el conflicto”. La señora Álvarez acudió a Derechos Humanos donde tampoco pudieron hacer nada por ella.
Su peregrinar continuo, la señora Álvarez en compañía de su esposo el ingeniero Pascual Moras Armas, se reunieron en noviembre del 2016, con el diputado Ernesto Núñez Aguilar quien se comprometió de manera verbal a solucionar las anomalías. No obstante, se negó a garantizarlo por medio de un escrito.
Desde el punto de vista de la señora Álvarez la lista de abusos que ha cometido el diputado del PVEM es larga, muestra fotografías de trabajadores usando la azotea de su casa para pasar material de un lado a otro. “Incluso dejaron arrumbado un andamiaje, usaban hasta el agua del mi tinaco, tuve que poner un alambrado con púas. Pero lo más graves es que la construcción ha provocado grietas en mi hogar, una inicia en la azotea y llega hasta la cocina, el piso de mi recamara está quebrado”.
Su esposo el ingeniero Pascual Moras aseguró: “Después de que se termine de construir el edificio tendrá que pasar 6 meses para poder hacer un peritaje para determinar si existen daños estructurales en mi casa y solo así podrá decir si hay peligro de que se colapsarse. Ignoro si ellos hicieron un correcto cálculo del suelo, pero no debieron haber utilizado una estructura metálica que no es adecuada para esta aérea”.
Ante este panorama negro, la señora María Teresa Álvarez comento que no da crédito de que el presidente municipal de Morelia Alfonso Martínez García permita estas anomalías y que el diputado Núñez Aguilar utilice sus influencias para violar la ley. “Yo pensé que ellos defendían los intereses de la ciudadanía pero me equivoque. Yo no pienso votar nunca más por nadie y espero que los ciudadanos hagan lo mismo”.





