Morelia, Mich./Acueducto
En el Vaticano, durante la misa de nochebuena, el Papa Francisco dijo que en esta noche el amor de Dios se ha mostrado a nosotros: es Jesús. “En Jesús, el Altísimo se hizo pequeño para ser amado por nosotros”.
“Y aunque no estábamos a la altura, Él se hizo pequeñez para nosotros; mientras andábamos ocupados en nuestros asuntos, Él vino entre nosotros”, señaló.
La Navidad, continuó, nos recuerda que Dios sigue amando a cada hombre, incluso al peor, dijo Francisco, a mí, a ti, a cada uno de nosotros, Él nos dice hoy: “Te amo y siempre te amaré, eres precioso a mis ojos”.
Porque como dijo el Papa Dios no ama porque se piensa correctamente y se comportas bien; Él ama y basta. Su amor es incondicional, no depende de nadie.
“Puede que tengas ideas equivocadas, que hayas hecho de las tuyas; sin embargo, el Señor no deja de amarte”, ponderó.
“¿Cuántas veces pensamos que Dios es bueno si nosotros somos buenos, y que nos castiga si somos malos? Pero no es así. Aun en nuestros pecados continúa amándonos. Su amor no cambia, no es quisquilloso; es fiel, es paciente”.





