Morelia/Redacción
Hoy y desde 1914, se conmemora en los países hispanos el conocido “Día de la raza” en México y otros países, “Día de la Hispanidad” en España o “Día de la Resistencia Indígena” en Nicaragua, uno de los eventos más importantes a lo largo de la Historia al marcar el encuentro entre dos mundos.
Se cumplen 523 años del descubrimiento de América, llamado así por ser el día que Cristóbal Colon desembarcó en las tierras americanas, en la isla llamada Guanahaní, actualmente San Salvador.
La fecha busca conmemorar la aparición de una nueva identidad y la mezcla de culturas, así como fomentar la valorización del patrimonio cultural hispanoaméricano, sin embargo, comenzaron a surgir fuertes replicas al respecto, ya que no se considera un “descubrimiento”, sino un genocidio.
No es una celebración, es un día de luto. La conquista sometió y destruyó las culturas precolombinas, comenzando el Cuba, seguido por el Imperio Azteca y al final el Imperio Inca, entre otras, hasta que el rey Felipe II decretó la abolición de la conquista, ahí comenzó la “colonización”.
A partir de ese momento, reinos ingleses, españoles, irlandeses y franceses lucharían por la conquista del nuevo mundo, por territorios e imposición de leyes, virreyes, costumbres y religión, erradicando las tradiciones “salvajes” del nuevo mundo.
La conquista y colonización de América fue un parteaguas en la historia de la humanidad, a pesar de la constante búsqueda por igualdad y olvidar el llamado “malinchismo”. Hoy en día, los pueblos indígenas que sobreviven, son víctimas de discriminación e injusticia, y sufren de falta de apoyo en salud, vivienda y educación.
Para el año 2013, se estimó que el 45.5 % de la población indígena en el país vivía en condiciones de pobreza, un 40% de ella tiene problemas para obtener espacios de vivienda y el rezago educativo es de un 50%, siendo Michoacán uno de los principales estados con más población indígena.
El abandono y olvido de los diferentes gobiernos hacia las comunidades indígenas en Michoacán, las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico del presidente Felipe Calderón, así como la corrupción obligó a las comunidades indígenas a tomar acción y defender sus tierras por mano propia.
Claro ejemplo de ello es Cherán, una comunidad indígena localizada en medio de la meseta purépecha, que fue absorbida por la violencia y la tala ilegal de árboles que poco a poco fue disminuyendo sus bosques y tierras; olvidados por el gobierno, fue apenas hace tres años, cuando decidió deslindarse del gobierno federal y regirse por usos y costumbres, dando como resultado dos años sin un solo robo, ni riñas ni delitos.
El municipio fue víctima de la toma por parte de la delincuencia organizada, causando que los homicidios, secuestros, despojo de tierras y la deforestación de gran parte de su territorio fuese cosa de todos los días; sin embargo, fue a partir de la nula respuesta por parte del gobierno que, el 15 de Abril del 2011, decidieron declararse autónomos.
Se eligieron doce representantes que formaron un concejo, que a su vez tiene cuatro jueces menores y fue así como surgieron las autodefensas en Michoacán.
Más tarde, surgiría la Policía comunitaria en La Ruana, otro municipio de Michoacán, fundada por Hipólito Mora, donde comenzó la lucha contra el cártel de “Los Caballeros Templarios”, formadores de un imperio construido a base de secuestros, tráfico de drogas, cobros de cuotas, etc.
Éstos son por mencionar unos ejemplo, ya que a lo largo de todo el país han ido surgiendo autodefensas, y aún existen en estados como Oaxaca y Chiapas, comunidades regidas por usos y costumbres que logran preservar sus raíces.
El vínculo entre el Viejo y Nuevo Mundo se convirtió el 12 de octubre de 1492 en un nexo significativo. Ambos se interconectaron, iniciando así su intercambio cultural, comercial y religioso, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la humanidad.
Cada doce de octubre se celebra el que ha sido calificado como el descubrimiento de América o el Día de la Raza.
La celebración fue creada por el ex ministro español Faustino Rodríguez, entonces presidente de la Unión Iberoamericana y quien buscaba una fiesta que uniera a España con Iberoamérica, fiesta que surgió mucho tiempo después del descubrimiento de América en 1492, pues la primera celebración del Día de la Raza tuvo lugar en Argentina, el 12 de octubre de 1913.
En México, la primera celebración del Día de la Raza fue en el año 1928, durante el gobierno de Álvaro Obregón y por sugerencia del maestro y filósofo José Vasconcelos, quien en ese entonces era titular de la Secretaría de Educación.





