Morelia / Nancy Herrejón
Las celebraciones de noche de muertos en nuestro estado y país son de gran importancia espiritual y tradicional, es una de las costumbres precolombinas que prevalece hasta nuestros días. Generalmente la gente sólo tiene presente los días 01 y 02 de noviembre, sin embargo, los designios de ofrenda y celebración inician antes, ya que se cree que desde el 28 al 02 de noviembre las ánimas «reciben permiso» para visitar a sus familiares.

28 de Octubre. Se prende la primera veladora y se coloca una flor blanca para recibir a las ánimas solas.
29 de Octubre. Se prende otra veladora blanca, se pone un vaso con agua dedicado a difuntos olvidados y desamparados.
30 de Octubre. Se prende una veladora blanca, se pone otra vaso con agua y se pone un pan blanco para los difuntos que se fueron sin comer o los que tuvieron un accidente.
31 de Octubre. Se prende una nueva veladora, se coloca otro vaso con agua y otro pan, se agrega fruta, esto como un presente para los ancestros, es decir bisabuelos y tatarabuelos.
01 de Noviembre. Es el día de Todos los Santos, fecha en la que llegan los angelitos que son las almas de quienes fallecieron siendo niños. En este día se pone toda la comida en el altar de muertos.
02 de Noviembre. Conocido como el día de los Fieles Difuntos , vienen las almas de los muertos adultos quienes vienen a recoger y comer en las ofrendas que su familia colocó en el altar. Se quema incienso de copal y se adorna un camino con pétalos de cempasúchil para guiarlos al altar.

La ofrenda es la manifestación de las ideas de los antiguos mexicanos sobre la permanencia de los lazos que se mantenían con los difuntos, los que no abandonan del todo este plano y conviven con los vivos. Para los antiguos pueblos indígenas de México, y hasta ahora, la muerte es vida y trascendencia que se traduce en rituales como las ofrendas de día de muertos.




