Apatzingán, Michoacán.- Ataques con drones explosivos reportados la noche de este viernes 19 de junio en las localidades de Cueramato y El Guayabo, municipio de Apatzingán, llevaron a habitantes a refugiarse en una escuela y reavivaron denuncias sobre el desplazamiento de familias que viven en comunidades rurales de la región.
De acuerdo con testimonios difundidos y fuentes que solicitaron el anonimato por temor a represalias, la situación que enfrentan ambas localidades incluye explosivos lanzados desde drones, minas colocadas en caminos rurales y detonaciones constantes que han modificado la vida cotidiana de quienes permanecen en la zona.
“Informo con profunda tristeza que en este momento comunidades rurales de Apatzingán, Michoacán, están siendo desplazadas por el crimen organizado”, señalaron las personas.
Describieron que las condiciones que enfrentan los habitantes de la región y las dificultades para garantizar la seguridad de las familias.
“La situación es muy delicada: explosivos echados con drones, caminos sembrados con minas antipersona, ráfagas que no cesan. No sabemos qué hacer”, expresaron.

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Los reportes indican que durante la noche Cueramato era objeto de ataques mediante drones, situación que obligó a varias personas a permanecer resguardadas dentro de una escuela.
“Cueramato ahora mismo está siendo droneando, la gente que no pudo salir está refugiada en la escuela, no sé precisar cuántos son, pero hay niños”, relataron.
La preocupación se concentra especialmente en la presencia de menores de edad dentro de las comunidades. Habitantes señalaron que algunas familias buscan trasladarse a otros lugares para evitar quedar expuestas a los hechos violentos.
Los acontecimientos ocurren además después de que durante la mañana dos camionetas con jornaleros activaran minas colocadas sobre una brecha de El Guayabo.
Según los testimonios, dos trabajadores resultaron lesionados de gravedad y posteriormente fueron localizados más explosivos en el área.
La denuncia también incorpora cuestionamientos sobre la capacidad de vigilancia en la zona, pues los habitantes señalaron que existe presencia de fuerzas de seguridad mediante una Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI), aunque ello no evitó la colocación de los artefactos explosivos.
“Quiero decir que en El Guayabo hay una BOI y aún así colocaron minas en la brecha. La gente no puede salir”, manifestaron.
Las expresiones difundidas durante la noche reflejan el impacto que los hechos han tenido sobre las comunidades rurales, donde la población enfrenta restricciones para desplazarse, temor por nuevos ataques y dificultades para desarrollar sus actividades diarias.





