Morelia, Mich.| Agencia ACG.-La familia Guzmán Cruz, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) y el Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México (COFADDEM) acusaron que en México persiste una crisis de desaparición forzada sostenida por la impunidad y la falta de voluntad política del Estado. En conferencia de prensa, exigieron que estos casos sean llevados ante la Asamblea General de la ONU y que el expediente de la familia Guzmán Cruz sea turnado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Pavel Ulianov Guzmán Macario, vocero del CSIM, afirmó: “México es el país de las desapariciones forzadas. Son crímenes de lesa humanidad de ayer y hoy”, y sostuvo que, pese al discurso oficial, continúa una grave crisis de derechos humanos. También denunció que el Estado mexicano ha recurrido a una “táctica de dilación, simulación y encubrimiento institucional” en el caso de los cinco integrantes de la familia Guzmán Cruz desaparecidos entre 1974 y 1976.

Graciela Guzmán Cruz, hermana de las víctimas, recordó que sus familiares fueron detenidos con violencia y aseguró que, a más de cinco décadas de los hechos, la exigencia sigue intacta: “Seguimos buscándolos, seguimos pidiendo verdad, seguimos pidiendo justicia y seguimos pidiendo memoria”.
Por su parte, Abdallán Guzmán Cruz sostuvo que el fondo del problema no es de gobiernos o sexenios, sino de Estado. “Este no es un problema de estadísticas ni de sexenios, es un problema de crimen de Estado”, dijo. Añadió que la familia sigue esperando el dictamen de fondo de la CIDH, mientras el gobierno mexicano continúa pidiendo prórrogas.
Desde COFADDEM, Cristina Paredes señaló que la desaparición forzada en México “no es un problema nuevo ni aislado”, sino una práctica que “viene desde el pasado y continúa en el presente, sostenida por la impunidad y la colusión”. Los participantes cerraron con un llamado a que se reconozca la dimensión del problema y se ponga fin a la negación institucional.





