Apatzingán, Michoacán.- El abandono total de la comunidad de El Guayabo evidencia la crisis que enfrentan poblaciones rurales de Apatzingán afectadas por la violencia, advirtió la regidora Carmen Zepeda al informar que el último habitante del lugar dejó la localidad.
La funcionaria describió la salida de los pobladores como un hecho marcado por el miedo y la incertidumbre, al no existir condiciones que permitan garantizar un retorno seguro.
“Bajo estas condiciones y después de muchas horas de horror, el último habitante de El Guayabo municipio de Apatzingán salió. Dejando todo cuanto poseen, sin saber cuándo volverán o si volverán”, manifestó.
Tras la salida de los habitantes, en la comunidad quedaron únicamente soldados destacados en la escuela y animales domésticos abandonados por sus propietarios.
“En la escuela del lugar quedaron unos soldados. Los perros, algunas gallinas y estas montañas donde el estridor de metrallas han suplido al canto de las aves”, relató.
Para la regidora, la situación representa una muestra de la devastación que padecen numerosas comunidades agrícolas de la Tierra Caliente michoacana.
“Este es el nivel de destrucción material que sufre el medio rural de Apatzingán Michoacán México”, señaló.
Además, destacó que las consecuencias humanas suelen quedar fuera de las estadísticas oficiales.
“Nadie sabe del trauma que ser víctimas de esto les ocasiona a hombres, mujeres y niños que solo son campesinos y aman sus lugares y es lo único que poseen”, sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a autoridades, instituciones y medios de comunicación para que conozcan directamente la realidad que enfrentan las localidades afectadas por la violencia.





