Morelia/Acueducto
Hoy en día, “deberíamos pensar seriamente, en vez de confrontaciones, encontrar las formas para superar los muchos y muy complejos problemas que estamos viviendo al largo y ancho del país”, sostuvo Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
Lo anterior, fue señalado, por el exgobernador michoacano, en su discurso impartido en el evento del 90 aniversario del armisticio entre los Generales Lázaro Cárdenas del Río y Simón Cortes Vieyra, efectuado en la Tenencia de Morelia, Santa María de Guido. A continuación damos a conocer el texto íntegro del discurso de Cárdenas Solórzano:
Primero, un gusto estar aquí nuevamente en Santa María, con todos mis amigos; un gusto que esté aquí el presidente municipal Raúl Morón y sus colaboradores; un gusto que estemos acompañados por la familia de Simón Cortés, que fue actor de un hecho muy importante para la vida de Michoacán, yo puedo decir que para la vida del país.
El que aquí se haya firmado un Armisticio; el que aquí se haya, con este acto de amnistía, se terminaba un serio conflicto que había afectado no sólo a esta región de Morelia y sus alrededores, sino todo el estado, fue un hecho importante, este hecho estuvo acompañado también de hechos similares, que se dieron por el rumbo de Coalcomán y otras partes del estado, dónde se logró sin combatir, a la pacificación del estado, en esos años conflictivos a finales de la década de los años 20.
Simón Cortés, como ya se mencionó, tenía amistad y relación con la familia del General Rentería Luviano, solo agregaría para los hechos históricos, que el contacto que puede establecerse entre la esposa del General Rentería Luviano y el gobernador del estado de Lázaro Cárdenas, fue a través de José Carrillo Arriaga, que había sido presidente municipal de Morelia, de Pátzcuaro y hasta ese momento, también, amigo y colaborador cercano del gobernador Lázaro Cárdenas y, que hoy nos acompaña, por cierto, su hijo, el Ingeniero José Carrillo.
Y partir de ahí, se comenzaron a dar los contactos directos entre el gobernador y el jefe rebelde. Es importante que se haya logrado esta amnistía, este armisticio, porque a partir de ahí se pacificó el estado y pudo llevarse a cabo una labor constructiva en los años del gobierno del 28 al 32 o a Lázaro Cárdenas encabezar el gobierno de Michoacán.
Pero no fue sólo un acto beneficiará al Estado de Michoacán, la pacificación fue importantes porque quienes habían estado en armas se incorporaron a diversas áreas pacíficas, como a la agricultura la ganadería, en fin, otras actividades.
Esto fue importante en aquella época, pero, yo diría que este acto tuvo que ver, porque también en Michoacán, más allá de lo que las leyes decían en aquél entonces, se terminaba con la persecución religiosa y se abriera una posibilidad para que hubiera un mejor entendimiento, entre no solo entre los católicos, sino entre la jerarquía católica, lo sacerdote, obispos, etcétera, y gobierno.
Este fue un paso muy importante que se dio, incluso, antes o en paralelo a la ubicación definitiva, que firmó en aquél entonces el gobierno de Emilio Cortés Gil con los representantes de la Iglesia Católica, algunos obispos; algunos arzobispos, que fueron los que circunscribieron propiamente los acuerdos de paz entre el gobierno.
Pero el antecedente de Michoacán fue bueno para esto, y fue importante para que de ahí en adelante y sobre todo yo diría, para que en el país hubiera una relación, primero de respeto absoluto y también para que la institución religiosa pudiese ser un elemento más de la del estado, un elemento más de la convivencia pacífica, que pudo establecerse.
Y que, yo diría, que hoy, también deberíamos pensar seriamente también, en que también habría que buscar, en vez de confrontaciones, encontrarnos las formas sociales, culturales, ideológicas; encontráramos las formas para superar los muchos y muy complejos problemas que estamos viviendo a largo y ancho del país.
Yo me congratulo de que aquí en Santa María estemos conmemorando este hecho importante de la pacificación 1929 y, que aquí, haya un hecho importante también de rescate de la memoria histórica, porque es como los pueblos van fortaleciendo su identidad y cómo vamos entendiendo lo que vivimos en la actualidad tiene antecedentes que se reflejaron hace mucho tiempo y todavía nos norman en la vida y la convivencia social.
Gracias a los amigos de Santa María; gracias a la familia de Simón Cortés; gracias a Raúl Morón, gracias a todos ustedes.





