Morelia/Redacción
El cineasta mexicano Guillermo del Toro destacó su calidad de inmigrante durante su breve intervención en la ceremonia de los Premios Oscar, en donde se hizo acreedor de cuatro estatuillas por la película “La forma del agua”, destacando los de mejor película y mejor director.
«Yo soy un inmigrante como Alfonso y Alejandro, mis compadres. Como Gael, Salma y como muchos de ustedes. En los últimos 25 años he vivido en un país que es de todos nosotros: tiene partes de aquí, de Europa, de todas partes, porque creo que lo más maravilloso que se puede hacer -y nuestra industria lo hace- es borrar las líneas en la arena», así inició su discurso Guillermo del Toro haciendo alusión a los presentes, Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Gael García Bernal y Salma Hayek, mexicanos que también han sobresalido en la industria de Hollywood.
Del Toro expreso que han sido las historias fantásticas, que como un loco ha creado en los últimos años, lo que le ha salvado la vida: “desde niño he sido fiel a los monstruos. Me han salvado y absuelto, porque creo que los monstruos son los santos patrones de nuestras imperfecciones y nos permiten la posibilidad de fallar y seguir adelante. Durante años he elaborado historias de color, luces y sombras y en muchas instancias, en tres ocasiones especiales, estas historias me han salvado la vida”.
Agradeció a todos los que hicieron posible la realización de “Shapes of Water” (título original de la cinta) y asimismo agradeció a nombre de su mamá, su papá y de toda su familia. Más tarde, en una rueda de prensa ofrecida al término de la ceremonia, Del Toro explicaría que al destacar en cualquier área es importante recordar de dónde venimos, nuestras raíces y honrar a nuestro país y que por ello su próxima parada sería en casa de sus padres.





