Del taller a las huertas de aguacate

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “Muchos compañeros buscan otras alternativas de subsistencia, poniendo en riesgo la producción en algunas ramas artesanales”, lamentaron representantes de 300 artesanos de Michoacán, pertenecientes a 6 organizaciones de Pátzcuaro, Uruapan, Santa Clara, Apatzingán y Morelia, ante el rezago de las medidas sanitarias que ha ocasionado la pandemia por Covid-19.


De camisas y blusas bordadas a mano, artesanas y artesanos llegaron a la capital michoacana ante los medios de comunicación para informar sobre la tercera petición al Gobierno del Estado para el apoyo del sector, pues la falta de ventas, comentan, ha dejado sin sustento a familias enteras.


“Solicitamos anteriormente el apoyo del señor Gobernador, (Silvano Aureoles Conejo), por lo que hicimos un escrito que presentamos el 24 de junio del presente año y, posteriormente, el 24 agosto, sin tener respuesta de ningún tipo a la fecha”, comentaron.


Un cierre de tres meses del comercio y la suspensión de diferentes ferias artesanales, no ha permitido a los productores recuperar sus ingresos, pues las fechas más importantes de venta del año fueron suspendidas, dejando deudas y stock de mercancía.


“El popular tianguis artesanal de domingo de ramos, donde los artesanos producen su mercancía con meses de anticipación e incluso algunos piden dinero prestado para comprar su materia prima, se quedaron con su mercancía y el adeudo”.


Aunque, con la venida de la nueva normalidad, el comercio ha tomado, paulatinamente, actividades, comentan no ser suficiente, pues la mayoría de los turistas que visitan las localidades son de la capital, por lo que acuden sin interés, necesariamente, de compra.


“El turismo se alejó, no hay un repunte en nuestra adquisición económica, porque no hay una venta en grande, sí hay turistas que llegan, pero son de Morelia”.


Son alrededor de un treinta por ciento de los artesanos, comentan, que se han visto en la necesidad de cambiar de oficio, tan sólo en la zona lacustre de la Región de Pátzcuaro, sin que el sector encuentre una solución viable ante la pandemia.


“Hay artesanos que sí han cerrado, de hecho, ya no se dedican a la artesanía; en Santa Clara del Cobre, por ejemplo, ya han vendido sus herramientas, ahora ya se dedican a la huerta de aguacate como trabajadores. Por lo menos, un 30 por ciento de artesanos en la región han dejado su labor”.


Generaciones enteras han tenido que dejar el oficio ante el panorama desalentador de la pandemia para la atención de las necesidades básicas de las familias, “es como un árbol que tiene muchas ramas y ese árbol depende de ese mismo tronco. Nosotros como artesanos damos mucho, pero el gobierno no nos voltea a ver…”

Es así que mediante una tercera petición al Gobierno de Michoacán, buscan el apoyo crediticio al sector, así como soluciones viables que puedan aportar a una reactivación económica que involucre a los artesanos de todo el Estado.