Morelia/Samuel Ponce
La crisis educativa por el conflicto magisterial a nivel nacional y estatal cumplió casi 50 días. Y cada vez los maestros suben más el tono de sus acciones.
En Chiapas, los amagos escalaron hasta las amenazas de muerte. Los disidentes le advirtieron al gobierno que por cada maestro caído habrá también un político muerto.
Desde Los Pinos, donde la paciencia se agota, lanzaron esta semana un ultimátum a la disidencia magisterial a través del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
«En breve se estarán tomando las decisiones para permitir el tránsito en vías estratégicas y el abastecimiento de las comunidades», sentenció el ex Gobernador del Estado de Hidalgo y brazo derecho del Presidente Enrique Peña Nieto.
Y ante el ultimátum, la CNTE cede parcialmente en sus bloqueos y, en el caso de Oaxaca, fueron intermitentes en al menos 15 puntos carreteros en las regiones de Valles Centrales, Sierra Juárez, Cañada, Papaloapan, Istmo, Costa y Mixteca.
En el Istmo se cumplieron más de 20 días de bloqueos que han afectado el abasto de alimentos y combustibles.
La situación obligó al Gobierno federal a enviar alimentos a esas zonas de Oaxaca vía área, algo que el caricaturista Calderón comparó en uno de sus cartones con la estrategia utilizada por el gobierno en la Guerra de Beirut.
En Michoacán, la Sección 18 también ha comenzado a radicalizar sus acciones junto con estudiantes normalistas, en su lucha por abolir la reforma educativa.
El viernes pasado, los maestros disidentes tomaron varias casetas en autopistas de esta entidad para liberar el pago de peaje e impedir el paso de vehículos de empresas.
En el punto más álgido de esa jornada, despojaron a elementos de la Policía Michoacán de una patrulla y de unidades de reparto a varios choferes sobre la Autopista Siglo XXI, a la altura de Zirahuen.
Entre las unidades robadas está un trailer con nodriza que transportaba vehículos de agencia.
Ese día las autoridades reportaron al menos siete casetas intervenidas por la CNTE en las autopistas de Occidente y Siglo 21, que comprenden las rutas México-Guadalajara y Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas, respectivamente, así como la de Zitácuaro-Toluca.
Solamente permitieron la circulación de autobuses y vehículos particulares, pero no los de empresas repartidoras de productos.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) informó que en algunos casos también bloquearon el paso de vehículos del gobierno.
«Precaución. Presencia de maestros en la caseta de Taretan negando el paso a vehículos de empresas privadas. Bloqueo en la autopista Zitácuaro-Toluca. Niegan el acceso a vehículos de empresas privadas y de gobierno», alertó la dependencia a través de la red social Twitter.
De acuerdo a la SSP, otras casetas tomadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) fueron las de Zirahuen, Santa Casilda y Feliciano, sobre la Siglo 21.
En la Autopista México-Guadalajara había también presencia de maestros en la caseta de Zinapécuaro y Panindícuaro.
En algunos puntos hubo presencia de elementos de la Policía Federal, pero sin impedir la acción de los maestros disidentes que exigen también se anulen los descuentos a docentes faltistas.
En Huetamo, localidad colindante con Guerrero, integrantes de la CNTE bloquearon por dos días consecutivos los accesos para impedir el paso a unidades de reparto.
Un día antes de la toma de casetas, los maestros bloquearon varios tramos carreteros en todas las regiones del estado.
La medida afectó vías terrestres estratégicas, como la Autopista Siglo XXI por donde circulan las mercancías procedentes del puerto de Lázaro Cárdenas con destino al centro del País, incluso hacia Estados Unidos.
Y ninguna de las partes cede. Los días de caos amenazan con seguir.





