Morelia/Redacción
El desafío de las autoridades hoy ya no son los templarios, cuya organización fue declarada desarticulada en enero de 2015 por el Gobierno mexicano.
El reto es que el ciudadano se sigue sintiendo inseguro y vulnerable pese a los números oficiales que quieren convencer de lo contrario.
El mismo informe del SNSP revela que ocho de cada 10 habitantes de la entidad aún percibe un clima de inseguridad y no cree en que ahora vivan en la sexta porción del territorio más segura de México.
«La gente no cree mucho en las cifras, es la verdad. A pesar de los números el fenómeno de la percepción no cambia mucho», admitió el Gobernador Silvano Aureoles.
De acuerdo a Vizcaíno, el reto es acortar la estadística en materia de percepción de inseguridad, que en el caso de Michoacán es del 80 por ciento, cuando el promedio nacional es del 73.2 y en algunas entidades del 33.8.
“El principal reto es generar una mejor percepción de los ciudadanos, tanto en el País como en el extranjero; que las cifras se reflejen en que la gente salga a las calles, vaya a los hoteles, disfrute las playas”, comentó.
Apenas pasaron unas horas del informe rendido en Casa de Gobierno, y la realidad volvió al golpear la tranquilidad en algunas localidades de Michoacán.
En Zamora, desconocidos ejecutaron a balazos el presidente del Comisariado Ejidal de Atecucario, Enrique G., cuando circulaba sobre la calle Galeana, en el Fraccionamiento Villas del Magisterio.
En Morelia, dos hombres fueron encontrados maniatados, tapados del rostro y acribillados a balazos en un paraje rural.
En Briseñas, los cuerpos carbonizados de cuatro personas yacían también en el interior de una camioneta Dodge, de la línea Journey, con placas de circulación JHA-6787 del Estado de Jalisco.
El vehículo también quedó calcinado sobre el camino rural, próximo a la carretera Briseñas-Cuatro Esquinas.
Siete crímenes violentos en una sola jornada, pero, para las autoridades, todo es cuestión de percepción. Michoacán hoy es diferente.





