Del bloqueo al sabotaje

Especial

Morelia/Sandra Soraya Castro

Los bloqueos ferroviarios en Michoacán a cargo principalmente de estudiantes normalistas y maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) son relativamente nuevos.

Los profesores fueron quienes “descubrieron” el potencial que tenía el impedir el traslado de mercancías vía ferroviaria en julio pasado cuando colapsaron el servicio por varios más de 120 horas y lograron detener a por lo menos 48 trenes y su carga.

En ese momento la empresa reporto detenidos mil 200 contenedores de importación y 800 de exportación.

El movimiento contra la Reforma Educativa incluyo la estrategia de realizar bloqueos ferroviarios, primero en Morelia.

Después éstos se extendieron a Pátzcuaro, Uruapan, Coahuayana, Nueva Italia, Los Reyes, Maravatio, Lázaro Cárdenas y Arteaga. Prácticamente toda la ruta en Michoacán de la empresa Kansas City.

De manera inicial los profesores utilizaron llantas y troncos para frenar el paso del tren. También instalaron campamentos en los rieles. Después los estudiantes normalistas “perfeccionaron” el método y empezaron a secuestrar unidades, las cuales atravesaban en las vías para después prenderles fuego.

La manifestación en vías férreas ha incluido también el corte de rieles con sopletes. La semana pasada estudiantes de Arteaga recurrieron a este equipo de herrería para cortar al menos 16 metros de riel en la tenencia de Guacamayas, punto que han elegido como estratégico para impedir la salida de furgones.

En respuesta autoridades estatales y federales han dispuesto operativos para disuadir y retirar bloqueos.

En por lo menos dos ocasiones éstos evitaron que estudiantes normalistas tomaran las vías del tren en la estación de Caltzontzin localizada en Pátzcuaro.
En otras, han derivado en enfrentamientos como el registrado la semana pasada en Guacamayas donde el saldo fueron varios lesionados de ambos bandos.