De las aulas a las calles, a luchar, a infringir la ley…

Especial

Morelia/Redacción

En México existen 16 escuelas normales rurales que educan a 7 mil estudiantes. La primera de ellas está a punto de cumplir 100 años, y fue fundada en el pueblo de Tiripetio, al sur de Morelia, en Michoacán.

Con 560 estudiantes, la mayoría hijos de campesinos, la escuela rural es la única opción para estudiar a quienes no cuentan con el recurso para trasladarse a Morelia. Aquí los estudiantes reciben una beca diaria que oscila entre los 45 y 70 pesos.

En los últimos años, los estudiantes normalistas han tenido roces con las autoridades, exigiendo las plazas automáticas para los egresados, el pago completo de sus becas y la ampliación de la matrícula de 114 a 140 estudiantes.
Por esto, durante años han realizado acciones de presión al gobierno, constantes marchas, bloqueos a las vías del tren y casetas de peaje. Como normalista, la participación en estas acciones es obligatoria.

Son los bloqueos a las vías del tren, que conectan la capital del estado con el puerto comercial más importante de Michoacán, en Lázaro Cárdenas, lo que ha ocasionado mayor problemática entre autoridades y alumnos.

Tan solo el pasado 14 de octubre, en una manifestación, 74 normalistas fueron detenidos durante el intento de toma a Barandillas, donde trataban de liberar a un compañero acusado de secuestrar camiones.

Antes de eso, el 21 de junio se registró otro enfrentamiento entre Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán y estudiantes, donde Gael Solorio, normalista de 22 años que cursaba su primer año, fue herido con un balazo cerca de la boca, lo que lo mantuvo en terapia intensiva durante semanas.

Al inicio, las autoridades afirmaron que no llevaban armas; sin embargo, cuando los normalistas incendiaron un vehículo de Telmex, «las fuerzas del orden tuvieron que intervenir», así lo dijo el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Juan Bernardo Corona.

Este año, la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga cumple 96 años, y se encuentra en peligro, pues el gobierno quiere cerrarla. Desde el 2003, el gobierno ha restringido las becas a estudiantes, ha disminuido la matrícula y ha cerrado algunos normales, como la normal Luis Villarreal en la comunidad de El Mexe en Hidalgo, la cual tenía 82 años dando servicio y fue alma máter de figuras como Lucio Cabañas.

Son estas acciones las que mueven a los normalistas. De acuerdo con el director de la normal rural de Tiripetio, Raúl Castillo, todas sus acciones son independientes de la escuela, pues ellos actúan y se organizan cuando las becas no llegan completas.

“Muchos de aquí venimos buscando la ayuda. Yo soy de bajos recursos, mi familia no tiene suficiente dinero para cubrir una carrera o algo que se pueda pagar y como acá en esta escuela nos ofrece comida, dormitorio y baño, nomás en lo que uno gasta es en los puros pasajes”, expresó Gerardo Contreras, normalista de nuevo ingreso.

En las cuatro hectáreas que comprende la institución, se cuenta con campos de siembra de maíz y crianza de animales para el autoconsumo, así como placas conmemorativas que reiteran la función de la Normal rural Vasco de Quiroga: Un impulsor para los sueños cumplidos de los hijos de campesinos que ven en ella la única opción de estudio.