Los Reyes/Enrique Castro
Una leyenda local ronda sobre el área natural protegida de los Chorros del Varal, en los Reyes Michoacán, la cual habla sobre la hija de un hacendado que murió “cuando la tierra se abrió” y se creó el pequeño cañón donde “habitan” los chorros. Según el relato, la hermosa mujer vive en una cueva en lo alto de la cascada y espera que un hombre vaya por ella y la lleve hasta arriba cargándola en su espalda, obviamente, el hombre no debe mirar hacia atrás para completar la hazaña.

Entre gente del municipio se habla de experiencias e historias sobre el lugar y la leyenda. Sin embargo, durante una mañana de visita, cuando el sol comienza a llenar la zona, la princesa de la leyenda no hace aparición.
Pero, al final de la escalinata, que lleva hasta el río, está una mujer que no quiso decir su nombre, acompañada de su nieta, quienes descansan en las piedras y cuidan una lona que tiene fruta y churritos para los que cansados llegan hasta ese lugar.

Justo debajo del viejo y colgante puente de madera, la señora saluda y da los buenos días, a gritos se comunica, pero no se escucha por el ruido del agua caer.
Ella platica como llegó hasta ese lugar antes de que saliera el sol mientras la pequeña se cubre el rostro al darse cuenta de una fotografía.
Sonrisas y risas al final de la fallida conversación, sin embargo, para muchos visitantes resulta interesante encontrarse con estas dos mujeres al final del camino y no con la hermosa dama hechizada de la leyenda de los chorros.






