Acueducto/Saúl Lozano.- Enfrente del mercado San Nicolás Bravo mejor conocido como “Santo Niño”, ubicado sobre la calle Nicolás Bravo perteneciente a la ciudad de Morelia, hay una señora llamada Graciela la cual vende diversos productos como changungas, alegrías, huevo, cucharas de madera, semillas de varios tipos, pinole de maíz y de haba, además de raíz de chayote.

Cuando la señora Graciela acomodaba las semillas en una cubeta, comentó que mientras haya transporte ella puede ofrecer sus productos, esto ante la contingencia a causa del coronavirus, ella trae su mercancía desde Cuanajo y el único lugar donde vende su producto es en esa zona.

“Todavía hay servicio, cuando ya no haya servicio de camiones, aunque quiéranos venir no podremos”, indicó.
Pese al calor doña Graciela con ímpetu ofrece sus productos a la ciudadanía y señaló que ella tiene mucho tiempo vendiendo su mercancía en esa zona, cabe señalar que parte de la fruta se vende por temporadas.

“Yo vendo las frutas de temporada, aquellos los huevos se pueden vender el día que quiera uno”, manifestó.
Mientras caminaba ella platicó que según esta semana ya no iba a vender sus productos a causa del Covid-19, pero al final fue una falsa alarma y todo continuó con normalidad.
“Es lo que voy a ver porque según no íbamos a trabajar esta semana, pero siempre sí, si no hay servicio de camiones, no podría vender”, argumentó.
Respecto al tema del coronavirus la señora Graciela manifestó el no saber si exista dicha enfermedad, pero señaló que lo más probable es que el Gobierno saque beneficio ante esta situación.

“No sé si sea cierto o no sea cierto, ya ve que dicen que es un virus que está en el aire, y uno no puede saber si se le va a pegar o no”, explicó.
Ella comienza a vender sus productos desde las 9:30 de la mañana hasta las 4 de la tarde todos los días. Estas últimas fechas se ha reducido un poco las ventas por la pandemia, fue lo que indicó la señora Graciela.

Cuando no vende todo su producto lo que hace es regalarlo o utilizarlo de autoconsumo, ella se mantiene económicamente de la venta de su mercancía.
Pese a que algunos otros productos han subido de precio sus mercancías se han mantenido el mismo precio.

Su mercancía la vende afuera de un negocio de carnicería sobre la banqueta, solo basta con una base de madera, un mantel de color blanco para que ahí mismo se coloquen sus productos, se observa que, a un costado, varias cubetas de plástico almacenan las changungas.

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Fotos:Xana Zamudio





