Morelia, Mich. | Acueducto/Erik Sánchez. – Todos piensan que, por ser un símbolo o algo muy especial para la cultura mexicana, los primeros organilleros nacieron en el país, pero en realidad ellos provienen de Alemania.
Los organilleros fueron importados durante la época Porfiriana, por una familia propietaria de la fábrica Wagner & Levin, quienes buscaban a personas para que pudieran rentar sus instrumentos para subsistir, dando origen así a los famosos organilleros.
Según lo mencionado por el líder sindical de organilleros en una entrevista para el periódico New York Times, en México existen alrededor de 500, unos dedicados por amor y un legado cultural, otros por la escasa oportunidad laboral.
David y Andrés Becerril son los únicos organilleros que adornan el Centro Histórico de la Morelia, un oficio que pasa de generación en generación, que ha llegado más allá de la época de 1800 y prevalece en las calles de Morelia, como una tradición que se niega a desaparecer.





