Daniel, y su proyecto caminemos juntos

(Imagen: Especial)

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo. – A los dos años una negligencia médica cambio la vida de Daniel Márquez, dándole un giro por completo.


Las dificultades a las que desde entonces se enfrentó
Al ser una persona con una discapacidad motriz, ha pasado por circunstancias complicadas al no poder conseguir algún trabajo de manera formal, como él lo explica.
«Con mi discapacitad motriz, tuve dificultades para integrarme a la sociedad, en el aspecto educativo y la falta de empleo laboral «.


Un proyecto concretado
A pesar de su discapacidad Daniel transmite una seguridad, misma que lo llevó a crear su taller para poder reparar sillas de ruedas.
«Soy un chico imperativo y por eso surgió la idea de comenzar el proyecto caminemos juntos».
Durante seis años Daniel estuvo reparando sillas desde su casa y hasta hace un año fue que pudo cumplir el objetivo de concretar su proyecto y establecer la bodega en el Municipio de Tarímbaro.


El propósito con su taller
Daniel explica, que su labor es recolectar sillas de ruedas que reparar con el apoyo de cinco personas que fueron empleadas y que también sufren de alguna discapacidad.
«Por las dificultades laborales fue que inicié con este proyecto, para empezar a contratar personas con alguna discapacidad, que obviamente tienen habilidades y por eso quise que esto fuera un centro donde se pudieran desenvolver y obtener un ingreso económico».


Su labor ha dejado frutos
Hasta la fecha ya son cinco personas que laboran en el taller entre los técnicos y dos personas que se dedican a la tapicería.


El ámbito deportivo
El deporte fue una puerta para que Daniel cambiará su visón, buscará crecer y desarrollar aún más sus habilidades.

-Acueducto Noticias: ¿Qué deporte llegaste a practicar?
-Daniel Márquez: Básquetbol sobre sillas de ruedas.
Aunque en la actualidad ya no entrena de manera profesional sino por salud, sus participaciones dejaron grandes recuerdos, experiencias y logros. «Fuimos a un evento mundial en Turquía».

Sus planes a futuro
Este año que llevan laborando con su equipo de trabajo y con la ayuda de otras asociaciones, han podido donar más de 450 sillas de ruedas.
«En este año junto con otras asociaciones, tanto de aquí de México como de Estados Unidos hemos buscado la gestión y hemos beneficiado a más de 450 familias, porque no solo ayudas a la persona que recibe la silla sino a su entorno familiar».


Para Daniel Márquez, la discapacidad no es física sino mentalmente; «La discapacidad es metal no física, los límites se los pone uno mismo, el querer es poder.

Además de brindar ayuda por medio de su taller, también invita a las personas que sufren de alguna discapacidad para que se acerque y pidan información. “Contamos con diferentes vínculos de asociaciones civiles, que se dedican a tratar diversos temas y podemos ayudarles para que encuentren empleo, espacios para realizar algún deporte o algo, los invitó a que salga y que disfruten la vida”.