Cuerpo de Samantha estuvo 35 días en Semefo

(Foto: Cortesía)

Morelia, Mich. I Acueducto Online .- De poco sirvieron la denuncia penal, la alerta Amber y las constantes búsquedas y súplicas de Margarita Luna Sosa, para encontrar con vida a su hija, Samantha Luna Sosa, desaparecida  el 7 de julio de 2022.

La Fiscalía  General de Justicia del Estado de Michoacán (FGJE) giró la alerta Amber,  el 9 de julio pasado,  para localizar a Samantha, de 20 años, quien  salió de su casa , el 7 de julio de 2022  y fue hasta ayer, 15 de agosto que su familia fue notificada, que había sido encontrada el 10 de julio,  en un lote baldío y con huellas de violencia en Guanajuato.

La jovencita viajó  Guanajuato para reunirse con un amigo con quien mantenía contacto, desde entonces, nada se supo sobre su paradero. Fue asesinada,  y su cuerpo fue reportado que había aparecido, hasta ayer, luego de 35 días de angustia para su madre y familia, radicada en Morelia.

Margarita Luna indicó que desde que asumió  la desaparición de su hija interpuso la denuncia, y acudía constantemente a León, para pedir información, porque en la Fiscalía de Michoacán,  “se lavaron  las manos los cabrones», señaló la también víctima, porque el expediente se traslado al estado vecino de Guanajuato.

“La encontré, pero demasiado tarde, me hubiera haber gustado llegar a tiempo”, dijo la madre en entrevista.

Dijo que en Michoacán la Fiscalía  no sirve para nada, ya que no la respaldaron en la búsqueda de su hija.

El  martes 16 de agosto, al atardecer, colectivos feministas se manifestaron en la Antimonumenta de Morelia, en la  Fuente de las Tarascas, como un signo de protesta por el feminicidio de  Rosaura Samantha.

Las colectivas además de exigir justicia, hicieron  colecta de apoyo para los gastos funerarios de la joven, cuyo caso ya es investigado por la Fiscalía de Guanajuato como feminicidio.

De acuerdo con Margarita, la madre se enfrentó  con “negligencia” de las autoridades de justicia, y “un desmadre” poder regresar a  casa a Samantha, en Morelia.

El martes 16,  por la tarde- noche se esperaba  que llegara  el cuerpo de Samantha a a Morelia.

Recalcó  que se enfrentó,  a la indiferencia de la  Fiscalia, sin embargo, si fue apoyada,  por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

Finalmente,  agradece  a Dios haber encontrado a su hija,  aun sin vida, ya que  hay muchas muchachas que están en el Servicio Médico Forense (SEMEFO), que no las han identificado.

Su único consuelo, ahora, es que  al menos, dice,  tiene donde llorarle…