Morelia, Mich.| Acueducto Noticias/ Zayda Solís.- Este jueves 16 de noviembre en la plaza del Carmen a las 10:00 horas inició la feria del empleo.
Desde muy temprano llegaron reclutadores de diferentes empresas locales y nacionales para establecer sus stands en la búsqueda de los mejores prospectos para laborar.
Mientras que los funcionarios de la Secretaría Nacional del Empleo (SNE) atendían a la ciudadanía; con palabras de amabilidad y respeto las funcionarias ofrecían papeletas y solicitudes de empleo a personas mayores de edad que se acercaban.



Algunos jóvenes que buscaban su primera oportunidad laboral solicitaban ayuda para rellenar la solicitud.
Mujeres jóvenes que materna en solitario, se acercaban con sus bebés en brazos a revisar las ofertas laborales.
Algunas mujeres revisaban con tristeza al constatar que la mayoría de las ofertas laborales son de tiempo completo, lo cual les impide maternar y obtener un salario digno.
Mientras tanto en las mesas ubicadas a la entrada de la feria del empleo, dos señoras servidoras públicas ayudaban a personas de la tercera edad que a pesar de la edad necesitan trabajar porque no hay quien les apoye económicamente.



Las funcionarias trataban de ocultar su pesar, desafortunadamente, las personas de tercera edad en algunos casos no saben leer o escribir, por lo tanto no saben rellenar una solicitud. En otros casos, algunos no tienen número de teléfono fijo o de celular, requisito indispensable para solicitar un empleo, ya que es requerido para comunicarse con el solicitante.
Mientas, jóvenes con previas experiencias laborales se quejan de empresas que ofertan trabajo a través del outsourcing, destacando que violan los derechos laborales e impiden hacer antigüedad en las empresas, lo que a futuro puede significar la imposibilidad de acceder a una pensión digna en la vejez.
Así las cosas, una muestra de las dificultades que hoy en día enfrentan las personas en busca de empleos y salarios justos.
Mujeres jóvenes maternando solas, con pocas oportunidades de trabajo bien remunerado.
Jóvenes en busca de su primer empleo y con posibilidad de caer en manos de jefes aprovechados que violentan los derechos laborales, a causa del desconocimiento de los mismos jóvenes.

Por último, personas de la tercera edad, que también desconocen sus derechos laborales y que en algunos casos caen en las garras de patrones esclavizadores, como comentó un señor de la tercera edad, “me pagaban $150 a la semana, el patrón busca esclavos”.





