Héctor Tenorio
Fue llenándose de migrantes la Casa de Gobierno, los convocaron para la entrega de un fondo de migrantes que beneficiara a 10 municipios conurbados a la capital de estado. Los afectados ocuparon la mayoría de las sillas que se habían dispuesto para el evento, y las demás fueron utilizadas por la burócratas de la administración.
El secretario del Migrante, José Luis Gutiérrez Pérez, adelantó que la dependencia que encabeza recibirá el doble del presupuesto asignado este año, 70 millones de pesos. La preocupación en su círculo cercano es que se ignora de dónde saldrá los recursos prometido por el gobernador. Otro funcionario que se robó la atención fue Juan Bernardo Corona secretario de Seguridad Pública.
Ocho minutos después entró el mandatario, se detuvo unos instantes para saludar a los migrantes. Así dio inicio el evento, el primero en tomar el micrófono fue el titular de la secretaria de los Migrantes quien dijo que la relación de nuestro país con los Estados Unidos está en una etapa de reacomodo. Señaló que el presidente Trump solo ve los aspectos negativos de nuestros paisanos. Afirmó que el gobierno del estado estarías acompañado a los migrantes en la parte jurídica. Más adelante en su texto, destacó que Michoacán es una entidad binacional, ya que cuenta con el mayor número de mexicanos en el otro lado del Río Bravo y por consecuencia es la que tendrá más deportados. Afirmó que el programa de apoyo tendrá un impacto en los municipios de Charo, Álvaro Obregón, Madero. Copeo, entre otros.
Al finalizar dio paso al discurso del gobernador que retumbó en la Casa de Gobierno. En son de broma dijo que Donald Trump, en realidad se llamaba “Donald Trujillo”. Para luego confirmar que se le dará más recursos a la secretaría de Migrante. También instruyó al diputado local, Pascual Sigala Páez para que se apruebe una iniciativa que permita a los migrantes tengan un diputado que los represente.
Ante de que subiera de tono el discurso, explicó que Michoacán y los Estados Unidos tienen 150 años de amistad. Comento que en el vecino del norte hay 4 millones de michoacanos. “Hay otro Michoacán que merece contar con sus derechos políticos”.
Aseguró que México no está pidiendo limosna a Washington y se negó a negociar de rodilla ante “un loco”. Explicó que la demanda de droga en Estado Unidos provoca los problemas de violencia en México. “Hay miles de adictos y el gobierno de Estado unidos no ha hecho nada”. Le exigió a los vecinos del norte resolver sus problemas en vez de amenazar al gobierno mexicano.
La cara de preocupación de los burócratas vinculados a la área de prensa lo decía todo. El gobernador estaba en campaña y faltaba más. Silvano Aureoles Conejo estaba poseído por el nacionalismo. “Con México no se meta somos 120 millones aquí y 30 allá. Vamos empezando porque se nos regrese el territorio que es nuestro que está distribuido en 8 estados”.
Los aplausos se escucharon en toda la Casa de Gobierno y al mismo tiempo los burócratas palidecían en ese instante. El gobernador había hecho una declaración a los Estados Unidos.
El mandatario prosiguió y como si escuchara la voz de su conciencia antes de finalizar de hablar bajo el tono belicoso a sus palabras. Afirmó que estaba listo para dar la bienvenida a los miles de deportados. “Como dicen en el racho donde come uno, comen dos”.





