Morelia/ Héctor Tenorio
Alrededor de 4 mil personas marcharon en contra del gasolinazo; salieron desde tres puntos geográficos de Morelia: del obelisco a Lázaro Cárdenas eran unos 1500 inconformes; otros partieron de la salida de Mil Cubres y de la salida a Salamanca en total sumaban 2500 marchistas. Convergieron en el Congreso del estado donde un centenar de militantes del Partido del Trabajo (PT) fueron agredidos por los presentes. No los dejaron participar y al grito “fuera partidos”, se tuvieron que retirar.
Entre los organizadores en Morelia, del movimiento ciudadano contra el gasolinazo, empieza a notarse una disputa por el control del mismo. La Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL), no se sumó a la movilización, su lugar lo ocupó el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) quien tuvo una enfrentamiento con otras organizaciones a la altura del Seguro Social. Los estudiantes rompieron la instrucción de marchar en un solo carril y tomaron toda la Avenida Madero.
Al parecer, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), presiona al interior de esta “revolución pacífica” para que no se den actos radicales y tampoco se obstruya las vialidades.
Por lo que se refiere a la marcha que salió del obelisco a Lázaro Cárdenas, sufrió una demora de una hora y comenzó a las once de la mañana. Aprovecharon para informar sobre los acuerdos que se tomaron en el primer encuentro de organizaciones sociales, celebrado en la Ciudad de México el pasado 21 de enero, donde participaron 17 estados.
Entre los acuerdos tomados está pedir la renuncia del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, echar abajo las reformas estructurales y boicotear a las empresas de Estados Unidos como una muestra de repudió al mandatario estadounidense Donald Trump. De igual forma, anunciaron que el 5 de febrero habrá un paro nacional y tomarán las instalaciones del Gobierno Federal.
Una de las características de la marcha fue la presencia de familias enteras, de niños y mascotas que incluso portaban leyendas como: “fuera Peña Nieto”, otros canes iban con el uniforme del equipo del Morelia. Se tensó el ambiente cuando los muchachos del MIR impusieron su criterio de ocupar los dos carriles.
La tensión se dispersó hasta que de nueva cuenta los nervios se crisparon cuando les avisaron que las otras dos marchas habían arribado al Congreso donde a los militantes del PT querían usar su equipo del sonido y dar un mensaje y se les impidió.
Un señor desde el balcón que está ubicado arriba de Vips les grito a la multitud: “Señores no se olviden el problema es el aumento a la gasolina”. La multitud empezó a corear “unidad, unidad”. Sin embargo, siguieron hostigando a los del PT hasta que optaron por retirarse, aunque algunos se quedaron bajo su propio riesgo.
En ese momento reinó el caos, apareció el señor Pepe Ortiz, vestido como el cura Miguel Hidalgo y Costilla, acompañado de una mujer que le ayudó a caminar, arrastraba una pierna al caminar.
Al superarse la confusión, se determinó que el paseo de ciclovía se suspendiera, de nada valieron las protestas de los niños que andaba en bicicletas y patines.
Al fin la marcha se reanudó. No obstante hubo bajas, en la calle Amado Nervo, el señor Pepe Ortiz ya no pudo más y tomo un descanso. La marcha la encabezó hasta las Tarascas Martín López Ortiz, integrante de Morena, luego fue desplazado.
La gente de manera espontánea canto el himno nacional en varias ocasiones, también entonaron “cielito lindo” y lanzaron gritos y vivas a México.
Al llegar al Congreso del Estado los dirigentes intentaron dar un discurso el cual fue interrumpido por la presencia de un burro que se sumó a las protestas. Los presentes gritaron “que hable Peña Nieto”. Todos querían tomarse una foto con el animal.
Al final del acto se explicó que el 5 de febrero se tomarán oficinas federales, cantaron el himno nacional y gritaron consignas a favor de los héroes nacionales. A lo lejos, en la Plaza de Armas, el señor Pepe Ortiz, vestido como el cura Miguel Hidalgo y Costilla, escuchaba su nombre. Estaba sentado en una banca junto con su amiga y recibía felicitaciones de todos los que pasaban por ahí.





