Morelia/Acueducto
En la edición impresa de este martes del diario Cambio de Michoacán se publicó una crónica de Julieta Coria sobre el entorno de una charla periodística con el inminente dirigente de MORENA en Michoacán, Sergio Pimentel, sostenida en su casa, situada en algún lugar de la capital michoacana; he aquí el texto íntegro:

Cambio de Michoacán
Crónica. Morena, “un partido de locos”.
Julieta Coria/Morelia
Con las manos entrelazadas y el alma hasta el cielo, fijaba su mirada en los ojos a sus invitados. Su acogedora casa simulaba un foro de expresión al arte, a la literatura, a la música en medio de un cálido ambiente.
Las flores que adornaban la casa eran un reflejo de vida, de esperanza, un símbolo, quizás, de lo que su figura masculina representa para los cientos de morenistas que día a día buscan la construcción de un nuevo país.
El Delegado Nacional del Partido Morena en Michoacán, Sergio Pimentel, abre las puertas a su refugio interior, en medio de un clima frío, bajo una espesa neblina que rodeaba el jardín de su casa, donde sobresalían los húmedos árboles, en medio de un silencio relajante.
Yeyo, es un hombre de sonrisa franca que ha dicho “Morena empezó siendo un partido de locos, de radicales que ven con a sus integrantes con desdén…”
Yeyo habla de política como Poeta, su tono de voz eleva a un ambiente de calma, el movimiento de sus manos era como un vaivén en sintonía con la música, sigue hablando de política mientras recuerda a Groucho Marx con su célebre frase «nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.»
“Morena está lleno de locos y todo mundo los veía así, como con desdén y por eso es que las personalidades que afloraban eran esos los llamados ‘pejezombies ‘los radicales, los chairos y es cierto, es una carencia de análisis de los morenos, sin embargo, gracias a ellos, a ese arrebato de formar un partido cuando las circunstancias políticas, no beneficiaban, gracias a eso tenemos la posibilidad de construir un nuevo país.
En la casa, Mia, Lula y la traviesa Sasha, los pequeños caninos juegan entre las piernas de los visitantes, mientras los dos guardianes de gran tamaño, permanecen afuera, vigilando desde lejos a su amo.
Yeyo, con una taza de café en mano, habla sobre cómo en los medios michoacanos existe un considerado ataque al partido de Morena.
“Hablan de nosotros, y no nos sueltan… hablan de un Morena que no existe y el problema es que no hemos salido a la luz, no hemos ocupado el espacio con nuestra voz y nuestras ideas, nuestras propuestas, no hemos dado un discurso más sensato.
Para ser la primera vez que se sienta frente un Periodista, comenta “no les puedo echar la culpa a los periodistas que tengan otra imagen del partido”.
Sentado en una vieja mesa de madera, con el fondo de su biblioteca, habla sobre la infinidad de gente entre en el partido con un discurso más sentado, moderno, equilibrado “diferente a los morenistas que se la pasan en las redes sociales peleando» que son los que dan mucho de qué hablar.
Las reliquias personales, hablan de la personalidad de quienes habitan en el lugar, alrededor rostros femeninos difuminados iluminan las blancas paredes, otras llenas de retratos, de paisajes y una más donde la religiosidad queda plasmada en cruces de madera.
Para Yeyo, pertenecer en Morena es como ser un soldado en un ejército, “esto más que un movimiento es un ejército y como ejército nosotros somos soldados, yo me he dedicado a seguir instrucciones para construir Partido”.
“Olvídate de una conferencia de prensa, de una entrevista, nosotros; a los que vamos, a construir estructuras a caminar, a tocar puertas, el que venga a este movimiento, así tiene que ser, calladitos y chambeando y si nos atacan los medios; calladitos y chambeando.”
De esa forma, el Morena de ahora, oculto tiene que tomar las riendas para que la gente se empiece a dar cuenta que somos otra cosa, no pura rebeldía y contestación inmediata, señala.
Yeyo vestía la ropa más sencilla, una playera negra con orillas grises. Su sonrisa tranquila permaneció durante charla, sus puños extendidos narraban la pasión que sentía, la inspiración que cada día la despertaba. El Sol voluble empezaba a salir de entre las nubes y se asomaba de manera perfecta en los ventanales de nuevo, como los girasoles, una señal de esperanza entre la podredumbre del país.
“Radical tiene que ser Andrés Manuel López Obrador, porque en éste país si tu verdadera intención es cambiar y no enriquecerte, tienes que tomar medidas muy radicales a fuerzas…”.
Su semblante ha cambiado, su ojos se iluminaban si se observaba a detalle, hablar del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, es para Yeyo, hablar de una forma un nuevo país.
“Andrés Manuel ha venido sumando e incorporando ideas, gente y no creo que el Andrés radical exista, no el radical político, sin embargo lo han criticado por las figuras que ha venido sumando; Manuel Bartler, Miguel Barbosa, Tatiana Clouthier, Cuauhtémoc Blanco, (como que se pasó a otro lado)” dice.
Sin embargo “la gran lección que yo aprendí de Andrés es que nos haya dicho; sí la izquierda quiere gobernar México se tiene que aliar con todos éstos, porque solos ya nos dimos cuenta que nos estrellamos una y otra vez contra la puerta del castillo y que la barrera es sólida y no la vamos a juntar solos.”
La presidencia de México será una oportunidad para este país. Para quienes, en palabras de Yeyo, trabajan dia a día para construir un nuevo país, y eso es lo que está haciendo.
Todos tenemos que cambiar en todos los aspectos para llevar a cabo el cambio, el reto abismal, “por eso nosotros decimos, Andrés no va a cambiar esto solo…”
Para finalizar la charla, sobresale un frase del hombre que habla de política como si hablara de poesía, con esa forma de ver las cosas, con esa forma única de entender que el arte, la literatura, la música pueda relacionarse con la política, crear y sumar porque “todos estamos jodidos , ¿quién no ha repartido despensas o cementos? todos sabemos que para ganar una elección tiene que arrastrar a la gente a las casillas, ¿cómo nos quitamos esta lógica?, pero lo que tenemos que entender, es que debemos dejar puestas las semillas para que nuestros hijos no lo estén, solo así vamos a transformar el país…”
“Tal vez no nos tocará verlo, pero si, ver que generacionalmente tenemos un reto por delante, no me importa el Partido, me parece mezquino pensar en eso, lo asumo más bien como un reto generacional, es cambiar el paradigma de la cultura política”.
Así, Yeyo Pimentel, muestra que, como soldado al interior del ejercito de Morena, el camino por recorrer es apenas el comienzo, son infinitas las tareas en busca del verdadero cambio en el País “pero el intento se va a hacer».





