Crónica. Llegaron antes la furia, el dolor…

Foto: Xana Zamudio


Morelia, Mich. | Fátima Paz.- Poco faltaba para el mediodía, y las sillas dispuestas en torno de la efigie del Siervo de la Nación, en la plaza Jardín Morelos, ya empezaban a ocuparse; los filtros sanitarios permitían el paso de los invitados, previa revisión, y funcionarios, diputados, exgobernadores y representantes eclesiásticos departían, a la espera del arribo de Raúl Morón Orozco, alcalde de Morelia, para presentar su segundo informe de gobierno.


Llegaron antes la furia, el reclamo, el dolor, las lágrimas y los gritos: un centenar de personas hizo presencia en la plaza, para exigir justicia para Julín, Julio César Chagolla Salcedo, joven que pereciera tras el reporte de un supuesto robo en la colonia Jardines del Toreo, que atendieron policías municipales.


“Asesino!”, “Fuera Julisa”, “Justicia para Julín”, fueron algunas de las expresiones que rasgaron las gargantas de los familiares de Julio César Chagolla, y que recibieron al edil de Morelia.


Ante el arribo de Raúl Morón, los manifestantes, que habían tomado la tribuna desde la cual el edil rendiría su informe, impidieron su acceso y demandaron ser atendidos, no más tarde, no al término del evento, no en otro espacio, sino aquí y ahora.


Y así se hizo. El edil solicitó a los asistentes unos momentos para atender a los deudos de Julio César Chagolla, con quienes comprometió la suspensión de Julisa Suárez, la comisionada de Seguridad municipal; la separación de sus cargos y la investigación de los policías que participaron en los hechos donde perdiera la vida el joven, y una reunión con la Fiscalía General del Estado (FGE), para revisar los avances del caso.


Sólo cuando el munícipe hizo públicos los compromisos con los manifestantes, acordados al pie de la efigie del Siervo de la Nación, fue posible llevar a cabo la presentación del segundo informe de Raúl Morón.


Logros, retos, compromisos, acuerdos, metas alcanzadas y por alcanzar, se sucedieron en la  exposición que por alrededor una hora desarrolló el alcalde, que recogía aplausos aprobatorios de su auditorio.


No hubo sobresaltos, no hubo incidencias, una vez que arrancó la exposición del informe, bajo un Sol que caía a plomo, los eventos tuvieron lugar conforme lo planeado.


Y al final, las peticiones de fotografías del recuerdo, los funcionarios en retirada, y el alcalde se alejó luego de saludar y retratarse con algunos asistentes, flanqueado por trabajadores del ayuntamiento, mientras a su espalda la plaza Jardín Morelos lentamente se despoblaba.