Crónica | Hartos de sobrevivir

Morelia, Mich. | Ximena Ruiz/Acueductoonline.- Persisten las inconformidades en la capital de Michoacán y con ello, las manifestaciones, debido a falta de pagos a distintos sectores del estado, dejando sin excepción al Poder Judicial.

El viernes empezó desde muy temprana hora con conflictos viales para los morelianos que viven en la Salida a Pátzcuaro a la altura de Xangari; no contaban con encontrarse a los trabajadores del Poder Judicial bloqueando la avenida.

La mayoría de ellos, uniformando la playera azul del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Judicial del Estado de Michoacán (SUTASPJEM), se distribuyen entre los carriles impidiendo el paso vehicular. 

“¡¿Y ese camión qué?!”, Se escucha venir de un manifestante, que claramente no quiere dejar pasar a nadie… sin excepciones.

Hay una camioneta blanca en medio de la carretera, parece ser de alguno de los sindicalizados, “¿Sí le dejaron las llaves?, porque ya nos vamos y no se vaya a quedar ahí”, comenta un hombre hacia el interior del vehículo.

Se comienzan a recoger las cosas, lonas, bolsas, mochilas y se hacen ver los megáfonos, preparándose para escuchar salir de ellos las exigencias de los trabajadores.

“¡No que no, sí que sí… ya volvimos a salir!” 

La gente se empieza a movilizar, colocándose ya en un sólo carril, abriendo paso a los coches que vienen desde la Huerta.

Pero no sólo se escuchan los reclamos del sindicato, “lleve su gorro, lleve su gorro”, “dulces, compre sus dulces”, “sombrillas, sombrillas…” También hicieron presencia los vendedores ambulantes aprovechando esta oportunidad de venta.

Y entre tantas personas, se hace notar una mujer que va pasando entre los integrantes del sindicato, se percibe mucha energía de su parte, pues está motivando a todos a gritar:

“¡No venimos a caminar nada más! Así como estaban gritando ayer y antier, griten aquí, hay que hacernos escuchar.”

Esta motivación en voz de la secretaria general del SUTASPJEM, Julie Mariela Álvarez, ya cansada de pedir préstamos a familiares, amigos u otros lados para solventar las necesidades económicas en su hogar, todo por el incumplimiento de su pago quincenal.

Comparte además, que a pesar de pedir información sobre cuándo les podrán depositar su quincena de septiembre, no ha logrado obtener una respuesta favorable.

“Nosotros no queremos afectar a nadie, ni que lleguen tarde a sus trabajos sólo queremos hacer valer nuestros derechos”.