Morelia/Constanza Orozco
En un domingo en la ciudad de las canteras rosas, algunos salen a hacer ejercicio caminando, corriendo, en bicicleta o patinando en la ciclo vía en la Av. Madero. Otros salen a almorzar y otros asisten a misa en el templo de san Agustín o en la Catedral; y otros más implemente salen a caminar.
Un domingo en la ciudad de las canteras rosas, se celebró la carrera de perros, los cuales partieron de catedral y el recorrido llegó hasta el deportivo Venustiano Carranza. Muchos de los canes que participaron, portaron divertidos disfraces los cuales también se calificaron. La competencia inicio a las 8:30 de la mañana y al concluir, los agotados perritos, fueron consentidos por sus dueños.
También se hacen ‘spots’ publicitarios, aprovechando la tranquilidad de la ciudad en domingo, y el ambiente cálido que se siente a esas horas del día.
Avanzada la mañana, los negocios empezaban a laborar y la personas se repartían por el centro, por sus calles y su plazas. En la Av. Madero sigue abierta la ciclo vía y la renta de equipo tiene una larga fila de personas que esperan para rentar una bicicleta y protectores para dar un paseo sobre ruedas en las vías señaladas.

En plaza de los mártires o plaza de armas como se le conoce comúnmente, las personas se sientan en las bancas, les dan de comer a las palomas y la recorren con calma. Las mamás llevan de la mano a sus pequeños y los papás cargan en sus brazos a sus hijas.
Avanzando un poco más, en la cerrada de san Agustín, los locales que se dedican a la venta de los tradicionales gazpachos de Morelia y en donde personas esperan su vaso de fruta, jugo de naranja, chile y queso. Los gazpachos son originales de Morelia y los turista que visitan la ciudad no deben quedarse con las ganas de probar este peculiar cóctel de frutas.

Ahí mismo, en la cerrada de san Agustín, está el restaurante “El Tragadero” que, como nos cuenta Margarita, la encargada del lugar, se inauguró en 958 y está por cumplir los 60 años. Un restaurante familiar que sirve comida tradicional y cuya prioridad es la calidad en comida y servicio. No tienen WiFi y comentan que es para seguir conservando la familiaridad y cercanía con las personas.
En el centro de la ciudad de Morelia, las mañana de domingo son frescas y muy tranquilas. Las personas se pasean y alegres y parece que nada les invade su quietud, como si el tiempo no les para ni les afectara. En el centro de la ciudad de Morelia, las mañanas e domingo se respiran más frescas.






