Morelia, Mich. | Acueductoonline/Juan Ignacio Salazar.- Atrás quedaron aquellos mítines en los que la pasión se desbordaba, las matracas sonaban y las porras “cortaban” o daban pausa a los discursos de dirigentes o candidatos.
En cambio, hoy la particularidad distintiva fue el cubre bocas, los saludos a distancia y las ondeantes banderas rojas, azules y amarillas movilizándose de un lado a otro en aquella explanada…
Hoy, ahí a los pies de Tata Lázaro, decenas de militantes multicolores estaban entreverados, integrados, aunque un tanto desangelados, pero al final, como un equipo que va por Michoacán.
A veces prendidos, otras callados, pequeños grupos lanzando porras que no alcanzaban a “prender” los ánimos de antaño, así, se desarrolló el evento en el que los líderes partidistas nacionales del PRI-PAN-PRD tomaron protesta a su candidato Carlos Herrera Tello, quien lucía animado, casi eufórico repartiendo puñetazos… Sí, de esos con los que se saluda a quien se tiene la confianza de conocerse de hace años.
De la comitiva de ilustres, el primero en subir al estrado fue Alejandro Moreno Cárdenas, el líder del tricolor, seguido de su homologo perredista Jesús Zambrano.
Y entonces, el conflicto comenzó.
Al fondo entre la multitud, Marko Cortes el dirigente nacional panista saludaba a sus correligionarios, caminaba lento como si fuera un candidato, mientras en el estrado, los colaboradores del PRI y PAN pataleaban, se agachaban y movían las etiquetas del piso en las que se indicaba el nombre y la posición de sus dirigentes…
“Desde ayer quedamos”, dijo un panista enfundado en chaleco rojo al responsable de la logística priista que despegó la etiqueta y la coloco justo al centro, entre los nombres de Marko Cortes y Jesús Zambrano.
Con el pie, otro panista la recorrió a su posición normal, a la orilla, a cuatro espacios del candidato Herrera Tello…
El priista, presuroso metió la mano y en cuclillas lanzo de nuevo la etiqueta, mientras Zambrano y “Alito” se saludaban y platicaban…
La pugna seguía, el papel iba y venía, cuando de pronto salió una dama albiazul y con sus enormes botas piso la etiqueta de Marko que casi se encimo con la del jefe priista.
Nadie la movió, ahora el forcejeo era de miradas, de intimidación de aquí estoy y no me voy, hasta que Alejandro Moreno llegó y se paró junto a ella y esta lo movió, no sin antes decirle algo al oído…
Mientras ello ocurría, Marko arribo al templete en el que decenas de periodistas pululaban en busca de entrevistas…
“Aquí señor…”, refirió la dama al dirigente panista, quien se colocó y desplazo a su posición original asignada al presidente del CEN del PRI.
Un pequeño choque de puños entre la joven y el líder panista cerro el pacto, mientras que “Alito” fue saludado por el hoy candidato a gobernador.











