Morelia, Mich. | Ximena Ruiz/Acueductoonline.- Complicaciones para llegar, un poco desorientados y perdidos, pues teníamos que subir hasta la punta del cerro para llegar al evento de Reforestación de la Loma de Parangare.
Clima fresco, el sol queriéndose asomar a través del cielo nublado, el canto de los pájaros y el olor a tierra mojada, nos acompañaron esta mañana en la Tenencia de San Nicolás de Obispo.
El alcalde Humberto Arróniz, con indumentaria informal, dio unas palabras de bienvenida y agradecimiento a los asistentes, dejando claro que este gobierno ha trabajado, hasta los últimos días, en la mejora de la calidad de vida de los morelianos.
Dan banderazo de inicio del evento y la gente comienza a bajar por un camino lleno de árboles hasta llegar a la ladera a reforestar, alrededor una vista espectacular de la ciudad, con nubes aún cubriéndola.
Ahí, se siente la humedad de la tierra en los pies, pero sin importar, los sembradores comienzan a adentrarse aún más al enorme espacio verdoso; cargan palas y pequeños árboles a plantar.
La gente se esparce entre la irreverente hierba, van mayoritariamente en parejas, entre risas y pláticas. Inicia el rito, uno, dos, tres… decenas de arbolitos van formado un todo de satisfacción.












