Morelia/Héctor Tenorio
Con el apoyo de los diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD), del Revolución Institucional (PRI), del Verde Ecologista Mexicano (PVEM), del Partido del Trabajo (PT) y del Movimiento Ciudadano (MC), en el Congreso del Estado se aprobó con 33 votos a favor, la reestructuración de la deuda pública. Solo los legisladores de Acción Nacional (PAN) se opusieron, con cuatro abstenciones y un solitario voto en contra, el de Miguel Ángel Villegas Soto. Lo que llamó la atención fue la ausencia de Héctor Gómez Trujillo, quien fue el primero en llegar y después se fue, y Macarena Chávez Flores, quien estaba en el recinto pero decidió no votar.
En este contexto, la pasarela legislativa dio inicio. En un principio se inscribieron diez diputados para defender su voto a favor, pero luego dos de ellos declinaron hacer uso de la máxima tribuna de la entidad. Mientras que el panista Eduardo Chavira García fue el único que subió a manifestar su descuerdo contra la reestructura de la deuda pública; profetizó que cuando los legisladores salieran a la calle serían juzgados por la sociedad.
Mantuvo en todo momento un tono dramático en sus palabras: “Todos los niños que nazcan estarán endeudados”. Desde su perspectiva, cada uno de los michoacanos desde este momento deberá 9 mil pesos.
Consideró que el titular de la empresa Estrategia de Finanzas e Infraestructura, Octavio Salazar Guzmán, se encuentra en un conflicto de intereses. “Él trabaja con uno de los bancos con quien el estado está endeudado y, al mismo tiempo, negociará a nombre del gobierno con ellos”, dijo. Acusó del quebranto financiero a los perredistas y priistas por las malas decisiones que se tomaron en cuestión financiera.
Entonces fue el turno de Raymundo Arreola Ortega, quien vehemente dijo que la entidad está quebrada: “No hay flujo de dinero, voy a votar a favor porque en los hospitales hay carencias. Se necesita dinero para el proyecto de Ciudad Mujer en mi región». Añadió que ningún diputado de Tierra Caliente puede estar en contra de la reestructura de la deuda pública. Pero también pidió la fiscalización de las finanzas del gobierno.
Minutos después, la priista Adriana Campos Huirache comentó que la aprobación de reestructuración de la deuda pública permitirá al gobierno estabilidad financiera. Advirtió que habrá candados. Exigió encontrar el origen de la deuda y castigar a los responsables.
Le tocó el turno al perredista Manuel López Meléndez, quien afirmó que el gobierno no se endeudó. «Tendremos un ahorro de 700 millones de pesos», añadió. Sacó una gráfica y aseguró que la reestructuración se debió hacer desde diciembre, y al no haberlo hecho, el estado pagará 40 millones de pesos más. Como consuelo, expresó: «En 2037 ya no deberemos nada».
También advirtió que se buscará a los responsables del quebranto financiero, “caiga quien caiga”.
El diputado de PVEM, Ernesto Núñez Aguilar, aceptó que al principio tenía dudas de apoyar el proyecto del gobierno. «Sin embargo, hubo disposición del gobierno y se tomó en cuenta a todos. Además la restructuración no fue acompañada por nueva deuda», acotó.
Roberto Carlos López García, del PRI, endureció su postura y calificó la medida como una aspirina, ya que la entidad es la segunda más endeudada a nivel nacional, porque existe un sobre endeudamiento. “Es indispensable hacer una reingeniería financiera y que el gobierno gaste menos en su gasto corriente”, recomendó.
El legislador priista Mario Armando Mendoza advirtió: “La medida que aprobamos no es la panacea. Falta una ruta jurídica, la negociación con los bancos llevará un tiempo. Lo importante es que le hemos dado al gobierno un instrumento para implementar políticas públicas”. Precisó que es una “mancha” la contratación de la empresa Estrategia de Finanzas e Infraestructura, porque ésta ha sido denunciada por fraudes en cinco ocasiones.
El diputado Daniel Moncada Sánchez, del Movimiento Ciudadano, expresó que esta aprobación para reestructurar la deuda pública le dará vida artificial. “Michoacán es un enfermo terminal. La entidad no tiene liquidez. Han sido 15 años de quebranto”. El pesimismo se apoderó de él: “Es una deuda impagable”.
La diputada del Partido del Trabajo, Brenda Fraga Gutiérrez, consideró indispensable hacer una auditoría a las finanzas públicas, y criticó al gobernador Silvano Aureoles Conejo por la opacidad en su renta. Cuestionó el hecho de que el mandatario se destapara como candidato presidencial.
Después de que se aprobó en lo general la reestructura de la deuda pública, se discutió en lo particular. Se quitó el artículo segundo por considerarlo que podía llegar a ser anticonstitucional. Agregaron dos artículos transitorios, uno de ellos obliga a la Secretaria de Finanzas, cuando se haya renegociado la deuda, a informar el Congreso local, y lo mismo pasará cuando se renegocie la deuda bursatilizada.
Después de 6 horas del espectáculo legislativo, el agotamiento venció a diputados, periodistas y curiosos que se dieron cita este día en el Congreso del Estado.





