Morelia/Héctor Tenorio
Desde temprano la gente se fue reuniendo alrededor del Obelisco a Lázaro Cárdenas; Antonio García Ahumada,la lic. Ana Lilia Guillén, entre otros líderes de la Iniciativa Libre Ciudadana, miembros de la CUL, del Movimiento Jaramillo, los organizadores de la marcha contra el gasolinazos; la mayoría de ellos eran estudiantes, maestros, jubilados entre otros. Los organizadores, antes de que iniciaran la marcha, pidieron a los presentes que evitaran las provocaciones, que lo hicieran en orden y sin dañar a terceros.
Empezaron a caminar rumbo a la plaza Villalongin a la 1:35 pm. Desde el principio, los manifestantes recibieron muestras de apoyo de los automovilistas, de los comerciantes y curiosos que iban cruzándose en su camino. Todos querían tener en sus manos la propaganda que iba distribuyendo.
A la cabeza de la marcha iba el señor Pepe Ortiz, vestido como el cura Miguel Hidalgo y Costilla, que de manera inmediata atrapó las miradas de los fotógrafos cada vez que levantaba su estandarte de la Virgen Guadalupana.
Tuve la oportunidad de charlar con él brevemente, me comentó que ha participado en varios plantones el más recientes Antorcha Campesina y otras organizaciones. El oriundo de San Francisco del Rincón, Guanajuato, se encuentra en una situación de calle y marchó en estado inconveniente y fue el referente de los inconformes hasta dar la vuelta en las Tarascas.
El clima fue generoso para los inconformes, que fueron alrededor de 1700 personas; ellos tomaron la Madero a paso lento, en las consignas pedían la renuncia del presidente de la República, Enrique Peña Nieto. También se repudió la tibieza del gobernador de la entidad, Silvano Aureoles, le gritaban “traidor”.
Antes de Llegar al centro los marchistas se encontraron con un nutrido un grupo de motociclistas, que hizo rugir sus motores para mostrar su apoyo. Si bien las personas fueron receptivas con los marchistas, no se unieron, se quedaron pasmados.
Al llegar a Palacio de Gobierno la rechifla y mentadas de madres arreciaron en contra del mandatario estatal. Antonio García Ahumada, un trabajador de la universidad jubilado, fue uno de los organizadores, puntualizó que el movimiento es de ciudadanos y que detrás de ellos no haya ningún partido político. Rechazó que los organizadores estén buscando alguna candidatura. “Queremos frenar el proyecto económico del Gobierno Federal que atenta contra el bienestar de los que menos tienen”.
El grupo de marchista se confundió con los transeúntes, llegaron a la Tarascas y dan la vuelta rumbo a Palacio de Gobierno, ahí quemaron la efigie de Enrique Peña Nieto y se anunció que la próxima marcha será el 22 de enero a las 10 de la mañanas. Todos se dispersaron con la conciencia tranquila de haber expresado su rechazo al gasolinazo.





