Morelia/Vianey J. Cervantes
Medardo Serna, rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás, se encuentra en el pódium, con un destello dorado desde su pecho, luce con orgullo el prendedor conmemorativo de los cien años de la UMSNH; se dirige a los alumnos, a los medios, profesores y políticos que asistieron a la firma del convenio para la Validación de Registro de Títulos y Expedición de Cédulas Profesionales que se realizó el Centro Cultural Universitario.
En la mesa principal estaban, entre otros personajes, Salvador Jara, Subsecretario de Educación Pública en el Estado, junto al Dr. José Apolinar Cortés, director de Control escolar de la UMSNH, la Dra. Beatriz Yadira Salazar, la directora general del programa Buenas Costumbres con un futuro Saludable, con quien también se firmó una Carta de Intención para la segunda etapa de becas para dicho programa.
“Nuestra Casa de estudios tiene un compromiso social (…) estamos uniendo fuerzas que tienen que ver con las buenas costumbres (…) ha tenido buenos resultados, es el primer programa que se instala en México y el primero que muestra cada vez mejores resultados…”, agradeció a los miembros del sector salud, desde funcionarios, secretarias y alumnos, “México gasta millones en salud”. El rector habló sobre la importancia de prevenir y sobre lo mucho que se deben reanalizar las prioridades, además reafirmó la importancia de cuidarnos, porque “las malas costumbres no tienen solución cuando es demasiado tarde (…) Gracias al Sector Salud, que da las becas a los nicolaitas”.
Ahora aborda el tema de la expedición de cédulas profesionales: “Ahora lo estamos haciendo en dos meses, hay que recordar que en la Michoacana ya hay 16 modalidades de titulación, eso nos ha permitido incrementar la eficiencia de nuestro nivel educativo. En los últimos 5 años expedimos en promedio 28 mil títulos de licenciatura, lo que significa que un 70 por ciento de nuestros egresados se titula, por eso hay que celebrar y facilitarles el camino. Los trámites de titulación no deben ser un obstáculo para nuestros jóvenes. Hoy, vamos a firmar un convenio que nos va a permitir realizar todos los trámites en línea, vamos a digitalizar la información”.
El movimiento de sus manos es muy abierto, no para de abrir y cerrar los brazos; habla sobre este proceso “de confianza”, donde la documentación que se tenía que validar en la Ciudad de México, ahora se podrá hacer, en este caso particular, en la UMSNH. Mira, sonriente, a Salvador Jara, quien asiente satisfecho desde su lugar central.
Agradeció y reconoció la confianza (los líderes siempre agradecen en los eventos, aunque después uno vea que se ponen el pie). Regresa a su asiento, no sin antes darse el apretón de manos y el abrazo correspondiente con todos los presentes en la mesa de mantel color carmín.
Habla entonces el moderador, con una de esas voces gruesas y elocuentes, “Ahora llevaremos a cabo la firma del convenio para la Validación de Registro de Títulos y Expedición de Cédulas Profesionales (…) Signan este convenio, el Dr. Salvador Jara Guerrero, subsecretario de Educación Superior y por parte de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Medardo Serna González, rector.”
Más aplausos, ambos doctores se ven satisfechos, sus sonrisas son amplias y no puedo evitar preguntarme qué pasa por sus mentes en ese momento en que se dan la mano y miran con fijeza y ‘sincera amistad’ a las cámaras de los medios que se aglutinan frente a ellos para capturar la firma en el papel blanco. La forma en que Salvador Jara muestra el papel desde su asiento me recuerda cierto meme de cierto presidente del norte.
Inmediatamente después, se firma la Carta de Intención para la segunda etapa de becas para el Programa Buenas Costumbres para un Futuro Saludable, el rito es el mismo: Firma uno, firma el otro, sonrisa, intercambio de pergaminos, sonrisa, muestra de la firma y apretón de manos, todo sin dejar de sonreír.
Ahora, el moderador llama a Salvador Jara al pódium, quien comenzó, desde luego, agradeciendo.
“Antes eran dos años para poder sacar la cédula profesional, cada interesado tenía que ir a la CDMX, o cada universidad tenía que enviar un papel…todo se tenía que validar allá. Nosotros hicimos un monitoreo de las universidades y vimos cuáles tenían sus procesos de control escolar certificados, no eran muchas, y entre esas pocas estaba mi querida Universidad, y dijimos ‘pues vamos a empezar el programa ahí’, ¿cuánto tiempo vamos a tardar en expedir la cédula profesional con este proceso? 3 semanas.
Ya tenemos unos kits que está produciendo el Instituto Politécnico Nacional donde se va a guardar foto, huella digital, curp… al ingreso de la carrera, para que, al momento del examen recepcional solamente se tomé la foto, para que se parezca, porque luego cuando salen ya tienen barba, y después de ese momento, se pasa nada más una certificación electrónica y en México, en 24 horas, se imprime la cédula y se manda para acá, y eso, el secretario quiere que lo hagamos, Rector (en este momento mira a Medardo Serna, jovial y sonriente) ya”.
“La primera cédula que se expidió en el país fue de un egresado de la Universidad Michoacana, la cédula uno. Por eso nos pareció muy significativo que, a cien años de autonomía de la Universidad, sea la primera”, esto levanto aplausos. El rector Medardo sonrió complacido, con una mirada de aprobación mientras sonreía, en el público, casi le chiflaban a Salvador Jara por su muy atinado comentario.
Finalmente, Salvador abordó el tan discutido tema de los migrantes que van a regresar, los cuáles dijo, se estiman que vendrán entre 50 mil y 109 mil jóvenes “cuanto más”.
“El año pasado intentamos un programa llamado ‘Lugar para ti’, porque en todas las universidades del país hay rechazados, pero entonces encontramos datos interesantísimos. Solamente en el Valle de México tenemos más de 150 mil lugares libres en universidades, y dijimos ¿entonces por qué hay rechazados?
En primera, muchos son los rechazados que salen de sus estados hacia la Ciudad de México; hay muchos que se inscriben en una carrera y al año siguiente solicitan en otra; número tres, hay estudiantes que, dentro de la misma universidad, cambian de carrera. A nivel nacional, la buena noticia es que tenemos casi medio millón de lugares, ¿cuál es el problema? La distribución. El 42 por ciento de los estudiantes en México quieren estudiar derecho, Administración o Ciencias Sociales…”.
Salvador Jara estaba feliz, sonriente y hacía reír a su audiencia, con un “no sé qué” que transmitía confianza. Dijo que en México faltan ingenieros, faltan físicos matemáticos, (“aunque no lo crean”).
Y así fue la firma de convenios entre un rector muy orgulloso de su Universidad y un subsecretario de muy buen talante en una mañana de viernes.





