Morelia/Julieta Coria
Paso a paso, con un ritmo lento, pero seguro, el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, avanza, escalón por escalón, hasta el tercer piso del deicidio, donde ya la multitud, lo espera.
Era el medio día cuando su llegada a la Universidad Latina de Morelia, ya había causado ruido entre la comunidad estudiantil y los asistentes a la Conferencia Magistral, de la emblemática figura del país.
Hace apenas más de 30 días, que visitó la ciudad de las canteras para presentar su Libro «Cárdenas por Cárdenas» y en esta ocasión acude a hablar sobre los “Retos y Perspectivas de México a 100 años de la Promulgación de la Constitución de 1917” a propósito del Centenario de la misma.
Ha subido tres pisos, para llegar, firme sin mostrar ni un sólo gesto de cansancio, lo espera un auditorio completamente lleno, entre invitados especiales, alumnos, ex alumnos y funcionarios, ya esperan su llegada.
El camino detrás de él, ha dejado un enorme grupo de seguidores que a su paso se va incrementando, él continúa su andar, así, inexpresivo, serio, con rumbo definido.
Ese semblante serio e inexpresivo se sigue repitiendo, incluso con los saludos. A prisa, toma su lugar y permanece sentado, firme como una roca, en espera de los discurso que empiezan y que elogiaran y agradecerán su presencia.
Como de Costumbre, como siempre.
Tocaba el turno de hablar a los presentadores, dos obligados discursos que por algunos minutos, subrayaban uno, la importancia de la Constitución y sus modificaciones a los largo de los años, siempre haciendo referencia al invitado de honor.
Es el turno de Cárdenas de hablar, el silencio se hace presente, las distracciones a los teléfonos han quedado a un lado.
“El cambio urge”, iniciaba hablando al considerar que el alza de los combustibles debe terminar y ser congelado, «es indignante que lo que el gobierno federal quiere hacernos creer » fueron frases que dejaron eco en la sala, “es falso”.
Así iniciaba su discurso, de más de veinte minutos, los temas más mencionados sin duda, la necesidad urgente de un cambio social, y hasta una nueva Constitución. Continua su discurso, contundente, directo pero lineal, al momento de hablar.
Al frente, las autoridades universitarias y los invitados especiales, atentos, a cada palabra. Más atrás los alumnos un poco desinteresados, pero haciendo anotaciones de cada palabra. Su voz resuena en las más de ocho bocinas en el lugar.
Cárdenas habló con precisión los temas más actuales que acontecen en el país. Luego, la sombra de Trump se hizo presente y con ellos el tema de los migrantes, salió a relucir.
Dos grandes problemas, para el ingeniero Cárdenas, fueron los sobresalientes en sus palabras; el incremento a los hidrocarburos y la amenaza de la construcción de un muro fronterizo como medida racista.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano lanzó un llamado a los mexicanos a conformar un frente de unidad que represente una verdadera revolución política y social para la igualdad, que vigile la soberanía de gobiernos rectos, auditables y democráticos, lo que representaría un llamado de que un México equitativo es posible.
“Es posible y deben caber todos personas que pertenezcan a un partido político, personas que no lo tengan, empresarios, deportistas, todos aquellos que busquen un verdadero cambio en el país”.
Luego, dos sesiones de preguntas y respuestas, se le nota molesto, con algunas preguntas, de las que incluso no dio respuestas, su mirada lo decía todo. Se ve ansioso por concluir. Y así, de inmediato, se improvisa una rueda de prensa, responde de manera raída y desaparece, sin sonreír.





