Crónica | AMLO, el fantasma de Silvano

(Imagen: Gustavo Vega/ACG)

Morelia, Mich. | Cayetano Mac | Acueducto/Periodismo Reposado.– La luz del sol ni siquiera se podía mirar por el horizonte y comenzaba el movimiento alrededor de la 21 Zona Militar por la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se dio cita para una de sus conferencias “mañaneras”. Uno de los últimos fríos de invierno hacia presencia en la fila realizada a manera improvisada junto a la valla perimetral.


Pasaban los minutos y la fila de un momento a otro parecía no acabar, responsables de la gestión de prensa salían a entregar gafetes para quienes se encontraban esperando, “Tu nombre, apellido y si eres reportero, fotógrafo o camarógrafo”, mencionaba Sergio de la Rosa, responsable del evento, para agilizar nuestra entrada.


Con acreditación en el cuello comenzó la marcha hacia el patio de la Zona Militar, la cual en el medio se observaba una carpa para recibir a miembros del gabinete presidencial al gobernador, a la prensa…


Fueron minutos que se pasaron pronto, cuando el movimiento apresurado de algunos fotógrafos delataba la llegada presidencial, era él, Andrés Manuel López Obrador, quien no causaba asombro para aquellos que casi como su rutina del día cubren su conferencia, acostumbrados ya al proceso previo a responder preguntas.


EL TINTE VIOLETA
Comenzó el discurso del presidente López Obrador, destacando una vez más a la Cuarta Transformación, con tinte violeta, pues lo acompañaban las mujeres de su gabinete, que con prendas moradas conmemoraban el Día Internacional de la Mujer.


Después de su charla inicial, “para quitarse el frío”, el mandatario cedió la voz al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el cual recordó la lucha histórica de la mujer; el general titular de la Secretaría de la Defensa Nacional apuntaba con láser verde posteriormente para dar los datos del tema de seguridad en Michoacán, unos más motivadores que otros, como el superávit de elementos policiales en el estado.


Rosa Icela Rodríguez comenzaba a tomar el micrófono, narraba su lucha, el papel que desempeña en una de las secretarías más complejas por la situación del país, y así pasaron, Ariadna Montiel Reyes del Bienestar, Leticia Ramírez Amaya de la SEP, Raquel Buenrostro de Economía, Alejandra Frausto de Cultura, María Luisa Albores González de la SEMARNAT, María Estela Ríos de la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, Alicia Bárcenas de Relaciones Exteriores y finalizaba Luisa Alcalde Maria, la secretaria de Gobernación.


Entre frases y palabras emotivas, las funcionarias destacaban el papel de la mujer ahora en un gobierno con un gabinete en donde existe la paridad.


Y, TRAS LA LEVANTADERA…
Fue entonces que comenzó el verdadero evento, las preguntas y respuestas. Iniciaba la levantadera de manos, que llevaron a hablar tema de la migración a Canadá, ahora que se necesitan visas para su ingreso, de la Cumbre de Norteamérica en Canadá, de la cual expresó AMLO no tendrá el gusto de asistir pero que se deben mantener las buenas relaciones con los vecinos del norte.


Posteriormente, en el intento de todos los miembros de la prensa de pescar la atención presidencial, llegó el tema de Ayotzinapa, que días antes asediaron la puerta del Palacio Nacional en plena conferencia, ¿la noticia ahora? Policías de Guerrero mataron, en presumible defensa propia, a un joven de la Normal Isidro Burgos, dejando herido a otro más; traían un auto robado comentaba el presidente, se repelió la agresión.


Aprovechaba Andrés Manuel momentos para hablar de capítulos de su libro, de historia y del avance de la Cuarta Transformación.


EL FANTASMA DE SILVANO
López Obrador tiró del hilo y recordó datos del caso que oscureció al país en el 2014, esto, junto a los bots fue material para charlar en su visita a Michoacán.


En algún punto, “El Peje” aterrizó en Michoacán, hablando de cómo durante el mandato estatal de Silvano Aureoles, el dinero de los michoacanos era dirigido al periodista Carlos Loret de Mola.


Un llamado a desayunar salía, la prensa respondía con preguntas al aire, pidiendo no se retire, a lo que corresponde y se queda una vez más frente a los demás.


Temas variados comenzaban a llegar, pero les dejaba ese control de daños al gobernador y al titular de SEDENA; respondía Bedolla brevemente, se trataban de ocho osamentas halladas en la fosa clandestina de Jacona y no 15 como se comentaba hasta la noche del jueves; respondía Crescencio Sandoval que sí, que los drones son un peligro para los elementos del Ejército Mexicano, y que se busca ya una solución para mitigar los daños.


Finalmente, un grito hablaba sobre la inseguridad del proceso electoral en Michoacán, recordando la muerte de dos aspirantes de partidos contrarios a manos de lo que se cree fue el crimen organizado, AMLO cerró lamentando estas muertes, reservándose solamente a eso y a decir ¡Qué viva Michoacán!


Se rompían filas, las cámaras dejaban de apuntar al presídium para caminar hacia una esquina, en donde el presidente firmaba libros, se tomaba fotos y hasta un beso repartió.