Paracho/Constanza Orozco Huazano
El verano en Paracho de Verduzco significa frío invernal. En el Festival de Globos de Cantoya, las gotas de lluvia caían pellizcando la piel y la neblina opacaba la vista.
Entrando al pueblo, el sonido de los pasos retumbaba en las silenciosas y solitarias calles, pero ya en la plaza todo era diferente. La calidez de la gente contrastaba con el clima crudo de ese día en el pueblo. Es día de fiesta y toda la comunidad participa y prepara el festival de globos de cantoya con calor, alegría y color; con música, baile y comida.

En el pueblo de la guitarra cada esquina se llenaba de artesanos y lauderos que se tomaron el día para disfrutar de la fiesta y algunos otros para participar en la exhibición y concurso de los globos de cantoya que este año celebra su 12° edición.
Los habitantes y turistas se abrigaron y salieron para disfrutar de la gastronomía, las artesanías y para valorar el arte popular de los lobos de cantoya, cuyo festival internacional se celebra año con año.

El festival se inauguró en la Casa de la Cultura que es, desde hace muchos años, la sede del Festival Internacional de la Guitarra y en la que se exhiben productos artesanales, no solo de Paracho, sino de toda la zona de la meseta purépecha.

En el Festival de Globos no hubo ninguna restricción para participar, hubo grupos de chicos y grandes, de nacionales e internacionales: los países invitados de este año fueron Brasil y Colombia y su euforia combinaba con los coloridos globos.


En la plaza, las personas se sentaron para degustar la gastronomía del lugar, incluyendo el pan de Paracho que ya es famoso, mientras disfrutaban de los grupos de música y de la danza tradicional en la cual no podía faltar la famosa danza de los viejitos de Michoacán.

El festival, que durará tres días, recibirá visitantes de diferentes partes del mundo, incluyendo a nuestros querido paisanos que residen en el norte.

Por la noche, a falta de estrellas debido a la lluvia, los globos iluminaban el cielo nublado en un espectáculo visual incomparable, mientras la música sonaba y el viento soplaba, los globos se elevaban sobre Paracho y siempre con el Cerro del Águila de fondo como escenografía natural. Así se despidió el primer día del Festival de globos “Cantoya, Fiesta y Color” de Paracho.





