Crónica | A 8 voces, una lucha de miles

(Imagen: Jaqueline Espinoza)

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Jaqueline Espinoza.- Entre color morado, gorras y unas ganas inmensas de justicia, profesoras salieron a exigir un alto al acoso que se propaga en las escuelas como si fuera humedad.

Se mete por los rincones, se ve a plena luz, pero es difícil deshacerse de ella, así mismo está sucediendo en el Tecnológico de Tacámbaro, lugar en donde profesores y directivos acosan a las maestras y alumnas sin ningún temor o remordimiento.

Es por ello que la mañana soleada, con temperatura alta, frente a Casa Michoacán se dieron cita 8 mujeres en punto de las 9 am.

Entre ellas profesoras e integrantes de un colectivo feminista de aquel municipio que está ubicado en tierras michoacanas, Tacámbaro.

Con carteles y lonas, las mujeres valientes que ya se atrevieron a denunciar a los agresores sin tener ningún avance o respuesta, dieron arranque a la marcha programada, no les importó el número de mujeres que se manifestaban, sino el garantizar la seguridad de las alumnas.

Al frente, dos elementos de policía en motocicletas las guiaban en el camino que ellas habían decidido tomar, destras, a menos de 5 metros, una patrulla que llevaba luces de la sirena encendidas.

Aunque el número de manifestantes era reducido, el tráfico se produjo por la bajada hacia Calzada Juárez, ahí, comenzaba la gente a observar, todos miraban fijamente, algunos seguro preguntándose por qué eran tan pocas personas y otros sin entender.

El camino fue largo y caluroso, los cachetes de aquellas mujeres se veían ruborizados y los labios secos, sin embargo, las consignas se escuchaban hasta algunas cuadras a lo lejos.

En ese momento se veía solo a 8 mujeres marchando, pero viene toda una historia desde hace años detrás, más experiencias similares, ellas representan a miles de jóvenes y adultas que siguen siendo víctimas de agresiones por parte de varones, mismos que quedan en impunidad.

Avanzando gran parte del largo camino, casi llegando a Plaza de Armas, un momento chusco tuvo lugar, acto que no molestó a las mujeres solo provocó sus risas, un hombre con canas de aproximadamente 45 años se acercó a ellas y les dijo «por favor no rayen Palacio Federal».

Fueron dos cosas las que provocaron la burla de las profesoras y feministas hacia el sujeto, una, que no llevaban herramientas para rayar objetos o lugares, pues no estaba dentro de sus pensamientos y dos, que el señor dijera «Palacio Federal».

En menos de 3 minutos la marcha arribó a la Avenida Madero, lugar en donde las mujeres se extendieron a 2 carriles y llegaron a Palacio de Gobierno.

Las lonas fueron colocadas en el piso y las mujeres a los lados esperando alguien dentro de aquel Palacio pintadado con aerosoles de diversos colores, saliera a atenderlas.

Al cabo de 30 o 40 minutos después de la llegada, la sub secretaria de Derechos Humanos del Gobierno del Estado se acercó a ellas y les ofreció tener una mesa de diálogo.

8 mujeres lograron un avance, por lo menos un guiño de lo que podría ser la revisión de casos de los que de otra manera no hubieran sido atendidos.