Crónica | A 14 años de Tiripetío, la historia vuelve a pálidamente escribirse…

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Morelia, Mich. | Agencia ACG Noticias.— Catorce años después de los acontecimientos de Tiripetío, cuando estudiantes normalistas fueron reprimidos durante un operativo policial en 2012, las calles de Morelia volvieron a convertirse en escenario de una confrontación entre jóvenes y elementos de seguridad. Esta vez ocurrió sobre la Calzada de la Huerta, donde una movilización que avanzaba entre consignas terminó en una persecución, detenciones y personas lesionadas.

La tensión comenzó cuando los contingentes normalistas intentaron avanzar por la Calzada de la Huerta. Frente a ellos, elementos de la Guardia Civil mantenían cerrado el paso. Los estudiantes buscaban continuar su recorrido, mientras los policías insistían en que debían respetarse los acuerdos establecidos para evitar daños a establecimientos y espacios públicos.

Después de varios momentos de espera, finalmente se permitió el avance de los manifestantes. Parecía que la movilización continuaría sin mayores incidentes, pero la situación cambió metros adelante.

A la altura de las instalaciones de Coca-Cola, algunos integrantes del contingente comenzaron a realizar pintas en las paredes. Poco después, de acuerdo con lo observado durante la cobertura, fueron lanzados cohetes hacia el interior del establecimiento.

Los policías que vigilaban la marcha advirtieron lo ocurrido y exigieron que cesaran esas acciones. Sin embargo, la tensión aumentó cuando algunos manifestantes comenzaron a arrojar piedras contra los uniformados.

Fue entonces cuando se rompió el frágil equilibrio que había permitido continuar la marcha.

Los elementos de seguridad avanzaron contra el contingente y comenzó la persecución. En cuestión de segundos, la Calzada de la Huerta dejó de ser una ruta de manifestación para convertirse en un escenario de carreras, empujones, gritos y detenciones.

Los estudiantes corrieron en distintas direcciones. Algunos lograron alejarse, mientras otros fueron alcanzados por los policías y sometidos contra el pavimento.

En medio de la confusión también quedaron atrapados jóvenes que no llevaban el rostro cubierto y que, según los testimonios recogidos en el lugar, no habían participado en los daños al establecimiento ni en el lanzamiento de objetos.

Durante la intervención policial se reportó el uso de proyectiles y dispositivos que liberaban sustancias irritantes. Hombres y mujeres comenzaron a resentir sus efectos. Algunos se quitaron las playeras por la irritación en la piel, mientras otros intentaban recuperarse de los golpes recibidos durante la persecución.

En el suelo quedaron gorras, prendas y algunas pertenencias que los estudiantes perdieron mientras intentaban escapar o eran detenidos.

Entre quienes permanecían en el lugar había jóvenes asustados, algunos con molestias físicas y otros que buscaban a sus compañeros. La confusión no terminó cuando los policías dejaron de correr.

Minutos después comenzaron a llegar paramédicos para atender a las personas afectadas. Se reportaron lesiones tanto entre estudiantes como entre elementos de seguridad, aunque hasta ese momento no se contaba con un balance oficial de heridos y detenidos.

Poco a poco, los normalistas comenzaron a reagruparse y abordar los autobuses en los que habían llegado. Algunos regresaron sobre sus pasos para recuperar sus pertenencias; otros permanecieron en el lugar porque faltaba uno de sus compañeros.

Durante aproximadamente media hora, un grupo de estudiantes intentó localizar al joven. Entre llamadas y versiones que apuntaban hacia las inmediaciones del Zoológico de Morelia, la preocupación se mantuvo hasta que una camioneta de los propios normalistas llegó con él. Sus compañeros pudieron identificarlo y constatar que presentaba lesiones.

Con el paso de los minutos, la Calzada de la Huerta comenzó a recuperar la circulación y los últimos manifestantes se prepararon para retirarse.

Catorce años después de Tiripetío, las imágenes volvieron a repetirse: estudiantes corriendo, policías persiguiéndolos, jóvenes sometidos en el pavimento y compañeros buscándose entre la confusión.

La movilización, vinculada con la memoria de los hechos de octubre de 2012 en la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga, terminó sumando un nuevo episodio de confrontación entre normalistas y fuerzas de seguridad.