Morelia/Redacción
El gobernador Silvano Aureoles Conejo sostuvo que en los tiempos fuertes de inseguridad, el crimen organizado provocó que gran número de médicos y enfermeras abandonaran su centro de trabajo ante el temor de ser atacados.
Los delincuentes, precisó, presionaban al personal médico para atender a sus compañeros que habían sido heridos durante enfrentamientos ya sea con grupos antagónicos al suyo o con la fuerza pública.
Además de lo anterior, dijo que el sistema de salud michoacano también sufrió debilitamiento porque las pasadas administraciones estatales lo usaban con tintes clientelares, al contratar personal de más, sobre todo administrativo.





