Editorial/Acueducto/Samuel Ponce Morales
1.- Hasta el momento, en el caso de Michoacán, en forma esporádica, con tientos oscilantes y todavía dispersa empiezan a realizarse manifestaciones de grupos de personas que prácticamente viven al día y que han visto disminuidos en forma considerable sus ingresos por las medidas sanitarias gubernamentales en contra del coronavirus, principalmente por el #QuédateEnCasa.
2.- En ese sentido, al menos durante el pasado fin del mes y a inicios del presente, hay dos claros ejemplos de esos grupos, los transportistas de servicio público y los músicos, quienes ya han salido a las calles, sobre todo de la capital michoacana, a demandar respaldos gubernamentales para mitigar la actual contingencia, aunque los primeros con una actitud más radical, chantajista, con el me das o paralizó el servicio.
3.- Sin embargo, de prolongarse la epidemia, más allá de mayo, se puede predecir una serie de escaladas de manifestaciones de esos grupos y más, ya no para pedir y/o demandas a los gobiernos apoyos, sino a exigir y cada vez en actitudes más radicales a las adoptadas hasta el momento, bajo la esperanza de que sean escuchados, porque, hoy en día, no están en los padrones de beneficiaros oficiales, son los olvidados del paternalismo.





