Morelia, Mich. | Acueducto.- «Celebremos la Navidad, rezando por nuestros hermanos y hermanas que están en peligro o enfermos», manifiesta en su mensaje de Navidad del Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I.
El Patriarca expresó su admiración por la abnegación de los médicos y enfermeras y de todos los que están ayudando a hacer frente a la pandemia.
Se alegra cuando observa que el enfermo es abordado «como una persona sagrada y no se transforma en un número, un caso, un objeto, una unidad biológica impersonal».
Expresa que como se ha dicho muy apropiadamente, la «bata blanca» de los médicos es una «rasson blanca», manifiesta la renuncia del «yo» por el hermano, la «búsqueda de la ayuda de los demás», la dedicación total al que sufre. Reúne los dos vestidos del médico y del sacerdote, ambos símbolos de sacrificio y espíritu de servicio.





