Morelia, Mich./Nancy V. Herrejon.- 7.5 toneladas de basura Covid-19 han sido abandonadas o mal manejadas en nuestro país desde que inicio la pandemia hasta el pasado 8 de junio, esto de acuerdo con datos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Generados principalmente en hospitales y laboratorios, estos desechos son parte de los residuos peligrosos biológico- infecciosos (RPBI), y la Profepa localizó dos puntos donde habían sido abandonados y mal manejados parte de estas 7.5 toneladas.
El centro de acopio en Cuautinchán, Puebla, fue uno de estos puntos, con casi seis mil metros cúbicos de residuos es el más grande, y el cual fue clausurado el pasado 18 de mayo por hacer un mal uso de los desechos.
De acuerdo con datos recabados con el portal Animal Político, las cajas de refrigeración no funcionaban y hallaron (Profepa) bolsas con basura Covid-19 fuera del almacén, varias de ellas con presencia de derrames de líquido hemático (sangre) y otro tipos de líquidos corporales.
“De manera coordinada con la Fiscalía General de la República (FGR), en materia administrativa y penal, se está en busca de una sede para dar tratamiento o disposición final de casi seis mil metros cúbicos de residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI), que, al estar almacenados de manera inadecuada, generan un riesgo potencial en la salud de la población” así respondió la Profepa respecto este hallazgo.
El otro porcentaje de desechos fueron reportados en los parajes de Las Cebadillas y El Cabro del municipio de Nicolás Romero, en el Estado de México, parte de ellos calcinados, por lo que Profepa tuvo que contratar a una empresa para recolectar, transportar y disponer finalmente estos residuos de COVID-19.
La dependencia confirmó que se encuentran abiertas ya las investigaciones correspondientes de estos casos, más por obviedades del proceso legal no se pueden dar a conocer o emitir nombres de las empresas ya identificadas en este procedimiento administrativo.
Con información de Profepa, Animal Político





