Enrique Castro/Acueducto On Line
Tres Miembros de las autodefensas, detenidos aquel 27 de julio del 2014 junto a José Manuel Mireles en La Mira, Lázaro Cárdenas, fueron puestos en libertad cerca del mediodía. Tras pagar la fianza mandatada, salieron del Centro de Readaptación Social “David Franco Rodríguez”. Así lo dio a conocer el mismo Mireles durante una conferencia en la UNAM: «En estos momentos están saliendo del penal de Mil Cumbres». Y acto seguido, se dirigió al conocido café céntrico en Morelia para reunirse con ellos y ofrecer una conferencia de prensa.
Los tres ahí estaban esperando; sin embargo solo dos, Gilberto Gutiérrez de Cachan, en Aquila y Arsenio Valdez de Caleta de Campo, quisieron platicar un poco sobre su situación. Gilberto, en aquel tiempo, se enroló en las autodefensas y estuvo en Caleta de Campos, dice que por la tranquilidad de su familia: «Me siento satisfecho por hacerlo, con la frente en alto, somos los que damos la cara, otros se retiran», y sobre la situación familiar, platica que está tranquila, y muestra su deseo de accionar ahora, fuera de las armas: «hasta ahorita mi familia está tranquila, voy a regresar y estar con mi familia, apoyarlos por el tiempo que estuvieron solos, me voy a dedicar al campo, soy campesino, no tengo tierra, pero trabajo en alguna propiedad».
Arsenio, por su parte, narra que estuvo dentro del movimiento de autodefensas aproximadamente dos meses, desde abril hasta el día de la detención en junio del 2014, bajo los cargos de portación de armas, «apenas íbamos a registrar (las armas), yo traía una pistola pero me sembraron una escopeta».
Sobre su inicio, narra que cuando llegaron las autodefensas a Caleta «iban ofreciendo que se iban a ser rurales y que habría un sueldo, yo agarraba 300 pesos por semana y quise unirme porque decían que era una orden desde México». Después de la detención fueron 3 años y 9 meses los que estuvo detenido, su familia tenía comunicación con él pero comenta que «Ahorita no tengo ninguna noticia de Caleta, no sé cómo está mi familia, no sé si comen o no, si tienen ropa o no. Desde que nos cambiaron a Mil Cumbres ya no tuve contacto desde hace 5 meses, por falta de recursos, no había dinero para hablar, ahí no tenía nada, estaba jodido, esta ropa un amigo me la dio, también dinero para cortarme el pelo».
Ya más tranquilo, comenta sobre su futuro y su agradecimiento a quien lo ayudó a salir del penal «gracias a Dios por personas que nos ayudaron, llevo un gusto en mi corazón, con ganas de trabajar y echar mi familia adelante, voy a poner dos o tres hectáreas de papaya para poder ayudar a mis hijos»
El tercer autodefensa libre no quiso hablar. Al momento, quedan 30 recluidos en el penal de Mil Cumbres, todos detenidos junto a Mireles el 27 de junio del 2014.





