Morelia/Julieta Coria
Fue apenas nueves meses atrás que el ahora Centro de Atención a Víctimas de Morelia era un desolado lugar; escombro, basura y polvo recubrían el piso casi en su totalidad, pinturas y calcomanías sobre las paredes; textos y leyenda, firmas, estilo grafiti, era lo que se observa en aquél entonces dentro de la deteriorada antigua central camionera.
Hace dos años que el refugio de un colectivo artístico, se encontraba el lugar lleno de expresiones gráficas llenas de color, que actualmente permanecen escondidas en la parte superior del nuevo Centro. Entre ventanas, rotas; grietas en el techo, suelo y paredes; escaleras sin barandal, el lugar carecía de todos los elementos para la seguridad de aquellos parte de diversos colectivos artísticos, que impartían talleres al público general.
Hoy se realizó un recorrido de supervisión, para vigilar cada detalle, lo encabezará Alfonso Martínez, el edil de Morelia. A las puertas del gran edificio viejo se encuentran ya los primeros funcionarios y periodistas listos para entrar al lugar y captar cada imagen lleno de muebles, sillas, mesas nuevas aún sin utilizar.
Durante la espera y ante el retraso prolongado, a las afueras una señora en una camioneta negra, sin pensarlo dos veces grito en repetidas ocasiones; ¡”Ya pónganse a trabajar”! fuerte y muy, muy claro, lo que amenizó la espera.
Tras el inició, el olor a nuevo se apoderó del inmenso edificio blanco y con olor a nuevo en su totalidad albergará tres salas de juicios orales, dónde dicen ya se realizan juicios de oralidad entre problemáticas de orden público y tránsito vial. Ahí, durante el recorrido de supervisión de los funcionarios municipales encabezados por el edil de Morelia, ya se encontraba un jueza con su toga negra resolviendo tal vez, una situación ‘nada fácil’ por sus rostros de preocupación que denotaban.
El enorme Centro blanco, que simulaba un laberinto, albergaba también, tres pequeñas celdas las llamadas ‘borrachas’ apenas se encontraban afinando detalles para recibir los próximos que se les sorprenda en la ‘ilegalidad’ tendrán que pasar la noche.
Y entrando por la calle de Valentín Gómez Farías, enormes letras dorados con la leyenda de Policia Morelia reflejaban la limpieza y el brillo así, por un lado el Centro de Atención a Víctimas en donde con dos enormes escritorios de madera y algunas sillas sobre un piso en ‘bruto’ ya se encontraban trabajando para recibir a las ‘valientes’ que necesiten ayuda. Al lado una pequeña ludoteca recién desempacada para que los niños, estén fuera de los temas de la ‘violencia’ y les pueda afectar, ya los decía hoy el presidente municipal quien como niño con juguete nuevo, y presumió el desempacado lugar, sobre los restos del arte, hoy nace la ciudad administrativa…





