Morelia/Acueducto
Sin grandes avances fue la reunión sostenida entre la dirigencia del llamado magisterio democrático del país y el presidente Andrés Manuel López Obardor, situada en el Palacio Nacional, en la Ciudad de México, la cual tuvo una duración de aproximadamente tres horas.
Tanto la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Jefe del Ejecutivo de la Federación acordaron mantener el diálogo, así como las mesas de negociación que den respuesta una serie de demandas plasmadas en un pliego petitorio.
Sin embargo, el liderazgo de la CNTE nacional volvió advertir que si no hay la total abrogación de la reforma educativa impuesta por el anterior gobierno federal, saldrán a las calles tantas veces sea posible para lograrlo.
Además, el vocero magisterial, Enrique Enríquez, dijo que si bien se van satisfechos, porque se sostiene la mesa de trabajo con la más alta investidura del país, «hemos dejado claro la exigencia de la reparación de todos los daños y consecuencias que hubo con la aplicación de la mal llamada reforma educativa».
Para los miembros de la CNTE, dijo, “estamos conscientes que la desaparición de los 43 (normalistas en Iguala), las muertes que existieron, los presos políticos, la reinstalación de los cesados tiene que haber una respuesta de inmediato”.
Para ello, dijo que se estableció el compromiso presidencial de regresar a la mesa el lunes 27 de mayo, para tener respuestas significativas ante los planteamientos, que se dejó por escrito y por tanto habrá una respuesta por escrito.
A la vez, anunció que se mantendrán en su lucha, así como lo ha venido haciendo desde hace 39 años, haciendo el llamado a la población a cerrar filas para evitar dividir a la Coordinadora, que no se va a institucionalizar por ningún motivo.



