Morelia/Sandra Soraya Castro
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo inició este lunes su quinta semana de toma.
Desde el pasado 28 de agosto instalaciones de escuelas, facultades, centros de investigación y anexos se encuentran en poder de integrantes de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL) quienes pese a ofrecimientos diversos se han negado a liberarlas.
Las afectaciones diarias que genera esta situación son incalculables y afectan de manera directa a más de 55 mil estudiantes que en el mejor de los casos han tomado clases en espacios improvisados.
Proyectos de investigación y culturales también han resultado seriamente afectados, además de que las instalaciones lucen sucias y descuidadas.
Los integrantes de la CUL exigen espacios en escuelas y facultades para jóvenes que no realizaron el trámite correspondiente para el ingreso a la casa de estudios, o bien, que reprobaron el examen de admisión.
Sin embargo y pese a que su demanda está centrada en este punto rechazaron los 1050 espacios que ofrecieron hace unos diez días el rector, Medardo Serna y el gobernador del estado, Silvano Aureoles.
La suspensión de los apoyos económicos a las casas del estudiante, así como la presentación de una denuncia penal de hechos por la toma, tampoco han amedrentado a los integrantes de la CUL que se mantienen sin moverse de las instalaciones universitarias.
Estudiantes de diversas carreras se han organizado para recuperar ellos mismos sus centros de estudios. En algunos casos, como la Facultad de Derecho, han resultado, aunque las tomas han vuelto y se han mantenido.
El rector nicolaita ha rechazado en diversas ocasiones el uso de la fuerza como forma para recuperar los espacios de la llamada casa de Hidalgo. Serna González se ha mantenido en la postura del dialogo como forma para resolver el conflicto que sigue sumando días.





