Cantos londinenses en Morelia

Foto: Enrique Catro

Morelia/Julieta Coria

Justo al caer la tarde, el teatro José Rubén Flores, auguraba un buen presagio para una noche de teatro, cuando llegaron los estudiantes de la Facultad de Bellas Artes, en compañía de invitados a presenciar la función de la obra de teatro «La ópera de los tres centavos» de Kurt Weill y Bertold Brecht, dirigido por Salvador Ginori Lozano.

Estaba por terminar el anuncio de la tercera llamada y a la voz de «comenzamos» las luces se apagan, los espectadores toman sus asientos y tras un silencio perturbador, comienza la función, un grupo de jóvenes inunda el escenario con sus ostentosas vestimentas al estilo Londres victoriano marginalmente anacrónico, la obra se centra en Macheath, un criminal amoral y anti heroico.

Foto: Enrique Castro

En el pequeño escenario con una tenue iluminación y un hombre al centro en medio del escenario tocando el piano, la historia comienza, las voces de los jóvenes tenores y sopranos, empieza la función.

El personaje principal, un líder miserable que se llama Mackie “El Navaja” se casa con Polly, la hija del jefe de los mendigos a los que tiene sometidos como lo hacen los Poderes Fácticos.

Foto: Enrique Castro

Ambos jóvenes deleitaban al público que permanecía en silencio observando el juego entre música, canto y colores que iluminaba con la presencia de los actores, que entregaban todo en escena.

Un escenario móvil y extraordinarias voces eran parte de la historia, donde los bandidos, en el bajo mundo de Londres, cuentan sus historias, las mujeres, de burdel, lucen sensuales vestimentas y no dejan de cantar contando sus historias.

Una que otra risa se escapa, cuando las chicas del bajo mundo parecían, sencillas, con un lenguaje ordinario y unas sonrisas caricaturescas.

Foto: Enrique Castro

 El jefe de los mendigos, hace lo posible por terminar con El Navaja, pero es la reina quien evita que la muerte se lleve a cabo, no para alcanzar un final feliz, sino para mentir, corromper y seguir moviendo los hilos del poder.

Foto: Enrique Castro

“Si el diablo tiene cuernos / la serpiente cascabel / Mackie tiene una navaja / pero nadie la puede ver…“

Una crítica a la deformación de los valores, una crítica al capitalismo, una obra musical, que desafía a los jóvenes actores de la Ópera, aunque con poca preparación, muestran una moderno y claro ejemplo del género  de la comedia musical, bien interpretado.

Foto: Enrique Catro